El Observatorio de la Vida Militar presentará este martes ante la Comisión de Defensa del Congreso su informe correspondiente a 2024, en el que cifra entre 13.000 y 23.000 los militares que faltan en servicio activo, una carencia que califica de “crónica”, y advierte del “escaso interés” por promocionar en la carrera militar debido a los salarios bajos y a los problemas asociados a la movilidad geográfica.
De acuerdo con los datos de este órgano consultivo dependiente de las Cortes, el personal militar en servicio activo a 1 de enero de 2025 ascendía a 116.739 efectivos, lo que supone un aumento de 329 respecto al 1 de enero de 2024, cuando se contabilizaban 116.410 militares.
El Artículo 16 de la Ley de la Carrera Militar fija que el máximo de militares profesionales en servicio activo debe situarse entre 130.000 y 140.000, incluyendo hasta 50.000 oficiales generales, oficiales y suboficiales.
Sobre esta base, el Observatorio de la Vida Militar concluye que persiste un déficit de entre 13.000 y 23.000 militares en activo y califica esta situación de “crónica” porque, desde 2010, la evolución de las plantillas de las Fuerzas Armadas en servicio activo resulta “claramente decreciente”. En 2025 se acumulaba ya una pérdida de 13.300 militares profesionales.
El organismo lamenta que el debate geopolítico actual “parece volcar actualmente” sus esfuerzos en “modernizar y ampliar” los sistemas de armas y el material, pero “no contempla con el mismo énfasis, ni en número ni en preparación, al personal militar que deberá emplearlos”. Añade, además, que el “continuo avance” de las medidas de conciliación “deberían haber venido acompañadas de un incremento de efectivos”.
Distribución de efectivos y presencia femenina
En la estructura general, los cuadros de mando representan algo más de un tercio del personal en servicio activo, un 34,83%, mientras que la tropa y marinería supone el 65,17% restante, según los datos del Observatorio.
De los 116.739 militares en activo, 40.656 corresponden a cuadros de mando (oficiales generales, oficiales y suboficiales), 51 más que en 2023. La tropa y marinería sumaba, a 1 de enero de 2025, un total de 76.083 efectivos.
Por ejércitos, en Tierra los cuadros de mando representan el 29,29% de los efectivos y la escala de tropa el 70,71%; en la Armada, los cuadros de mando suponen el 35,23% y la tropa y marinería el 64,77%; mientras que en el Ejército del Aire y del Espacio los cuadros de mando alcanzan el 44,87% y la escala de tropa el 55,13%.
En cuanto a la presencia de mujeres, 2024 cerró con 119 militares más que en 2023, lo que eleva ligeramente la proporción del 13% al 13,1%. Estas cifras sitúan a España por encima de la media de los países de la OTAN, que se encuentra en el 12,73%.
Problemas de reclutamiento y pérdida de atractivo
El informe del Observatorio de la Vida Militar detalla que el número de plazas ofrecidas para las Fuerzas Armadas aumentó en 2024 un 18%, pasando de 6.826 a 8.062. Sin embargo, este incremento de la oferta no se ha visto acompañado por un aumento proporcional de candidatos, aunque las solicitudes suben de 29.638 en 2023 a 33.777 en 2024.
Como consecuencia, la relación solicitante/plaza desciende de 4,30 a 4,20 y se mantiene muy por debajo de la registrada en 2022, cuando era de 8,60. Ese año, no obstante, la oferta fue bastante menor, con solo 4.300 plazas convocadas.
La ratio, que llegó a rozar los 28 aspirantes por plaza en 2013, se ha desplomado en este periodo. El informe subraya que apenas se corrigió en 2021 y 2022 y que, alcanzado 2024, muestra una proporción muy preocupante, no solo por la caída en el número de aspirantes, sino también por el empeoramiento de las posibilidades de selección entre ellos.
Acceso a oficiales y condiciones retributivas
El documento también analiza el acceso directo a las escalas de oficiales de todos los cuerpos y escalas de las Fuerzas Armadas en 2024, constatando una caída del 8,5% respecto a 2023: de 3.269 solicitudes entonces a 2.993 en 2024, con una ratio que pasa de 4,59 a 3,55 solicitantes por plaza. En 2021, apenas tres años antes, esa proporción alcanzaba los 6,25 aspirantes por plaza.
Ante estos datos, el Observatorio de la Vida Militar advierte de que el interés por el acceso a las escalas de oficiales “debe empezar a ser motivo de preocupación” y considera “urgente” estudiar las causas de “ese cada vez más escaso interés”.
Entre los factores señalados, el órgano destaca las retribuciones de la profesión militar, que son “diferentes e inferiores” a las del resto de empleados públicos, especialmente en comparación con los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. “En los últimos años, los miembros de las Fuerzas Armadas han tenido una mayor pérdida de poder adquisitivo al no experimentar similar incremento que el IPC en línea con el resto del personal al servicio de la Administración”, recoge el informe.
Asimismo, apunta que la constante movilidad del personal militar puede implicar, en algunos cambios de destino, una merma del poder adquisitivo por el mayor coste de la vida en la nueva plaza. En determinadas situaciones, el escaso aumento de las retribuciones al ascender, debido a la modificación de algunos complementos variables, unido a los inconvenientes de un posible traslado, provoca que muchos militares renuncien a progresar profesionalmente y opten por no presentarse a las evaluaciones para el ascenso.
Aumento de denuncias por acoso sexual o razón de sexo
El informe también refleja un incremento del 10,8% en las denuncias por acoso sexual o por razón de sexo en las Fuerzas Armadas durante 2024 respecto al año anterior, convirtiendo este ejercicio en aquel con más casos registrados desde que el Observatorio de la Vida Militar comenzó a recopilar datos en 2016.
La mayoría de las denuncias, 25 en total, se concentran en el Ejército de Tierra, mientras que 13 corresponden al Ejército del Aire y nueve a la Armada. En el órgano central del Ministerio de Defensa se han registrado tres denuncias y una más en el Estado Mayor de la Defensa (EMAD). Ninguna de ellas ha derivado todavía en condena o sanción.