El Polisario confía en que el Gobierno español rectifique porque “ignorar a los saharauis es un error garrafal”

El Polisario acusa a España de cometer un “error garrafal” con el Sáhara y confía en que el Gobierno rectifique y respete la legalidad internacional.

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Imagen de los actos de conmemoración del 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), con la intervención del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. EUROPA PRESS

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El Frente Polisario considera que el Gobierno de España ha incurrido en un “error garrafal” al respaldar el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, aunque mantiene la expectativa de que el Ejecutivo acabe rectificando. La organización saharaui espera que se atiendan tanto las resoluciones aprobadas en las Cortes Generales, que reclaman revertir el giro respecto a la histórica posición española, como los distintos fallos judiciales que avalan el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

Este mensaje fue trasladado por el ministro de Exteriores de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y principal negociador con Marruecos, Mohamed Yeslem Beissat, durante un encuentro con periodistas españoles celebrado en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia), en el marco de los actos por el 50 aniversario de la proclamación de la RASD.

“Tarde o temprano la Moncloa llegará a la conclusión de que ignorar al pueblo saharaui es un error garrafal contra los intereses de España, del Magreb y del resto de la comunidad internacional”, afirmó Beissat, subrayando que ningún gobierno español ni saharaui puede pasar por alto los vínculos “sólidos, visibles y palpables” que existen entre ambas sociedades.

La apuesta del Ejecutivo español por el plan de autonomía presentado por Marruecos en 2007 para la antigua colonia española choca frontalmente con la postura tradicional del Polisario, que defiende la independencia del territorio. El responsable saharaui incidió en que la autonomía “no puede ser la única solución” ofrecida a los saharauis y que estos deben poder escoger entre varias opciones, incluida la independencia.

Beissat recalcó que los gobiernos son “pasajeros” y que, en el mejor de los casos, solo pueden intentar “negar” o “ignorar” esos lazos históricos. Según dijo, la referencia que el Polisario toma como válida es la de las resoluciones aprobadas por el Congreso y el Senado, que instan al Ejecutivo a dar marcha atrás en el apoyo expresado en 2022 a la propuesta marroquí, así como el respaldo que perciben de la ciudadanía española, visible en las numerosas delegaciones llegadas desde distintos puntos de España a los actos celebrados esta semana en el campamento de Auserd.

El ministro de Exteriores de la RASD sostuvo además que el Polisario mantiene “excelentes relaciones” con todas las fuerzas políticas españolas “sin excepción”, salvo con “algún clan que representa a algunos en el Gobierno actual”, en alusión a los socialistas del Ejecutivo central, entre ellos el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. No obstante, precisó que sí existen contactos fluidos con cargos socialistas en el ámbito autonómico y municipal.

España como potencia administradora del Sáhara Occidental

“España no es ni Letonia ni Nepal, es la potencia administradora del territorio, aunque cedió la tierra conserva el aire y conserva la soberanía”, enfatizó Beissat, rechazando así el argumento esgrimido por los distintos gobiernos españoles desde que el 28 de febrero de 1976 se arrió la bandera en el Sáhara Occidental y se comunicó a la ONU la renuncia a cualquier responsabilidad sobre ese territorio.

En la actualidad, Marruecos controla cerca del 80% de lo que fue la última colonia española en África, mientras que el Polisario administra aproximadamente el 20% restante. Sin embargo, la gestión del espacio aéreo saharaui continúa realizándose desde las islas Canarias, un aspecto que Rabat ha manifestado su intención de modificar.

En la declaración conjunta del 7 de abril de 2022, tras la reunión en Rabat entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el rey Mohamed VI que puso fin a la grave crisis diplomática provocada por la acogida en España del líder del Polisario, Brahim Ghali, para tratarse de COVID-19, se incluyó un punto que contemplaba la apertura de conversaciones sobre la gestión del espacio aéreo. Desde entonces no se han dado a conocer avances significativos en este ámbito.

“Eso ningún gobierno lo puede negar, es el dictamen de los tribunales y políticos honorables no pueden desafiar dictámenes de tribunales”, insistió el ministro saharaui. “Esperamos que la posición del Gobierno de España será conforme a la legalidad española, la legalidad europea y la legalidad internacional y actué como se debe legalmente, moralmente y políticamente”, añadió.

En un auto de julio de 2014, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, entonces presidida por Fernando Grande-Marlaska, hoy ministro del Interior, concluyó que “España de 'iure', aunque no de 'facto', sigue siendo la potencia administradora, y como tal, hasta que finalice el periodo de descolonización, tiene las obligaciones recogidas en los artículos 73 y 74 de la Carta de Naciones Unidas”.

Asimismo, el Tribunal de Justicia de la UE ha tumbado los acuerdos de pesca y agrícolas firmados con Marruecos al considerar que es imprescindible contar con el consentimiento de los saharauis en todo lo relativo a la explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental, catalogado por la ONU como uno de los últimos territorios pendientes de descolonización.