La secretaria general del Partido Popular Europeo, Dolors Montserrat, ha advertido este sábado de que los acuerdos firmados por el Gobierno de Pedro Sánchez con China podrían “comprometer la autonomía estratégica de la Unión Europea” y aumentar la dependencia industrial, económica y tecnológica del bloque comunitario.
Montserrat ha censurado que el Ejecutivo español haya cerrado en la reciente visita oficial del presidente a China cerca de una veintena de pactos en los ámbitos económico, industrial, científico y tecnológico, algunos de ellos en áreas que considera especialmente sensibles y que, a su entender, se alejan del planteamiento europeo de reducción de riesgos (‘de-risking’).
“La Unión Europea ha definido con claridad su posición: no se trata de romper relaciones con China, sino de reducir dependencias críticas y proteger sectores estratégicos y evitar transferencias tecnológicas que puedan comprometer la seguridad económica europea”, ha subrayado la dirigente ‘popular’, que ha lamentado que España “opte por profundizar vínculos en ámbitos donde Bruselas ha advertido explícitamente de riesgos”.
En esta línea, ha indicado que varios de los compromisos firmados podrían abrir la puerta a una presencia más intensa de empresas chinas en sectores estratégicos, algo que, según ha recalcado, encaja mal con las directrices de la Comisión Europea, en particular en programas como Horizonte Europa, que incluye restricciones para entidades radicadas en China.
Preocupación por energía, movilidad y materias primas
Montserrat ha señalado tres focos principales de inquietud. En primer término, ha avisado de que los acuerdos económicos e industriales pueden facilitar la entrada de inversión china en “sectores clave como la energía, la movilidad o las cadenas de suministro avanzadas”, lo que, a su juicio, incrementaría la exposición de España frente a Pekín.
En segundo lugar, ha calificado de “conflictivo” intensificar la cooperación con China en el ámbito de las materias primas críticas, incluidas las tierras raras, en un contexto en el que la UE pretende rebajar su dependencia exterior de este tipo de recursos, que en algunos casos supera el 90%.
Asimismo, ha mostrado reservas sobre el refuerzo de la colaboración científica y universitaria con instituciones chinas, al considerar que podrían no existir salvaguardas suficientes en cuanto a protección del conocimiento y control de la transferencia tecnológica, sobre todo en áreas con posible uso dual civil y militar.
Riesgo para la posición común europea
La dirigente del PPE también ha alertado de las implicaciones políticas de estos acuerdos, al interpretar que España podría estar erosionando la coherencia de la postura común europea respecto a China.
“La estrategia europea se basa en la unidad y la coordinación entre Estados miembros, no en iniciativas bilaterales que puedan percibirse como divergentes”, ha recordado.
Por este motivo, Montserrat ha pedido a las instituciones comunitarias una revisión “rigurosa y exhaustiva” de los acuerdos suscritos, así como reforzar los instrumentos de supervisión sobre inversiones extranjeras y cooperación tecnológica con terceros países.
“España no puede convertirse en un punto de vulnerabilidad. La defensa de nuestros intereses económicos, industriales y tecnológicos exige coherencia, prudencia y alineamiento con nuestros socios europeos”, ha concluido.