El PP ve como "obvia" la reflexión de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, cuando advierte de que Europa "ya no puede confiar" en un sistema internacional basado en reglas como "la única manera" de salvaguardar sus intereses frente a las amenazas. Así lo ha señalado la portavoz del grupo popular en el Congreso, Ester Muñoz, que interpreta que la dirigente alemana defiende que Europa no "tiene que quedarse llorando en una esquina" cuando otros actores ignoran las normas que han regido hasta ahora las relaciones internacionales.
En una comparecencia en la Cámara Baja, Muñoz ha sostenido que las palabras de Von der Leyen son "de perogrullo" porque, a su entender, "es evidente que el mundo ha cambiado". En esa línea, ha recalcado que "si tú quieres un mundo con normas, tienes que tener la capacidad de imponer esas normas" pero ha admitido que "en estos momentos la Unión Europea no tiene la capacidad de imponer esas normas".
La dirigente popular ha insistido en que la UE "quiere la multilateralidad y el Derecho Internacional, cree en las normas internacionales y en la resolución de conflictos de forma pacífica", aunque ha lamentado que no disponga de la "capacidad" ni de la "influencia" necesarias para "garantizar que eso se haga así en todo el mundo".
Críticas al papel de Europa ante un contexto más hostil
Para reforzar su argumento, Muñoz ha aludido al ataque de Rusia contra Ucrania, a las continuas "amenazas" de Moscú a la Unión Europea y al hecho de que Irán esté "atacando a países que no tienen nada que ver con el conflicto en estos momentos". En su repaso a los focos de tensión, ha evitado mencionar de forma expresa las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La portavoz ha remarcado que "por supuesto" el PP defiende un orden internacional basado en normas, apuesta por la multilateralidad y rechaza la guerra, pero ha advertido de que eso no significa que el resto de potencias globales compartan esa misma visión ni actúen en consecuencia.
"Mientras otros países se rearmaban, Europa ha estado en otras cuestiones: cerrando minas, acabando con explotaciones ganaderas, o con medidas para que el tapón no se quite de la botella", ha deslizado, subrayando que, mientras el continente se centraba en estas políticas internas, el escenario internacional se transformaba y ya no se parece en nada al de 1989, cuando cayó el Muro de Berlín.