La portavoz adjunta del PSOE en el Congreso, Montse Mínguez, ha arremetido este jueves contra el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, por no pronunciarse con claridad sobre la guerra en Oriente Próximo, tanto en Irán como en Líbano, y le ha censurado que, en cambio, recupere ahora la polémica sobre el cambio de colchón que realizó el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, cuando llegó al Palacio de la Moncloa en 2018.
Mínguez ha respondido así, en los pasillos del Congreso, a las palabras de Feijóo, que el miércoles recriminó en un acto del PP a Sánchez que su primera decisión nada más convertirse en presidente hace siete años fuera sustituir su colchón en la residencia oficial. “Esa fue su primera propuesta. Yo diría su primera decisión y un gran resumen” del mandato del presidente: siempre su confort pot delante del bien común", apuntó Feijóo.
En tono sarcástico, la dirigente socialista ha señalado: “Cuando descubran que también cambió el cepillo de dientes igual lo llevan a la comisión de investigación del Senado”, en alusión a las críticas del líder de los 'populares'.
Dos visiones opuestas ante la guerra
Según ha expuesto Mínguez, mientras la comunidad internacional observa con inquietud la guerra de Irán, Feijóo centra su discurso en el colchón de Sánchez, y mientras el Ejecutivo proclama “claro” “No a la guerra”, el dirigente del PP se limita a un comentario “muy tibio” sobre el conflicto en Oriente Próximo —“que dice más por lo que no escribe que por lo que escribe”— y su portavoz en la Comisión Constitucional, Cayetana Álvarez de Toledo, lanza un mensaje de “Sí a la guerra” en la red social 'X'.
“Así que, una vez más, los españoles pueden comprobar que hay dos modelos totalmente diferentes”: por un lado, ha subrayado, un presidente del Gobierno que “alza la voz” contra la guerra en Irán, sitúa a España “en el lado correcto de la historia” y aprueba medidas para mitigar las consecuencias económicas del conflicto.
Frente a ello, ha contrapuesto a un jefe de la oposición que “lo único que ofrece es el silencio, porque no la condena de manera rotunda”, y cuya “única solución” pasa por “bajar los impuestos” y destinar el 5% del PIB al gasto militar, “una combinación perfecta para cargarse el Estado del bienestar”.