El PSOE somete este martes al Pleno del Congreso una proposición no de ley en defensa de la libertad de expresión y de información, con la que busca condenar los acosos dirigidos contra comunicadores de izquierdas, entre los que menciona de forma expresa a la tertuliana Sarah Santaolalla y al humorista Héctor de Miguel, conocido como “Quequé”.
La iniciativa, según el texto recogido por Europa Press, reivindica la protección de la labor periodística y censura los “fenómenos recientes de intimidación, producidos principalmente en las redes sociales”, que se dirigen contra profesionales de los medios de comunicación.
En la propuesta se detallan varios casos concretos, como el de “la periodista y cofundadora de Woke Up News Elena Reinés, que ha mostrado su temor a que las amenazas e insultos que recibe en las redes sociales se hagan realidad; la analista política y tertuliana Sarah Santaolalla, quien ha interpuesto una demanda contra el agitador ultraderechista Vito Quiles por acoso; y el humorista y presentador Héctor de Miguel comunicó su retirada temporal tras recibir amenazas de agitadores ultraderechistas”.
El texto también subraya que el PSOE denuncia que “las fuerzas ultras han puesto en la diana a las televisiones públicas europeas, así como a los especialistas o contertulios que en ellos se expresan diariamente”, y que “amenazan con asfixiar económicamente a los medios de comunicación públicos o con ponerlos a su servicio al llegar al poder”. A este respecto, se recogen las advertencias de dirigentes de Vox que han llegado a amenazar con entrar “motosierra o lanzallamas” en RTVE.
Defensa de la libertad de opinión y de los medios públicos
Bajo el epígrafe LIBERTAD DE OPINIÓN, el grupo socialista plantea que el Pleno del Congreso inste al Gobierno a “apoyar el derecho a la libertad de información, de expresión y de opinión, y el desarrollo de un trabajo profesional periodístico libre y sin censura”, así como a respaldar “los medios públicos de comunicación como pilar fundamental de la democracia”.
En paralelo a esta ofensiva parlamentaria, la semana pasada el presidente Pedro Sánchez presentó en un acto público una nueva herramienta destinada a monitorizar “la huella del odio” en las redes sociales, denominada Hodio, con la que el Ejecutivo pretende seguir la pista a los discursos de odio en el entorno digital.