El Pleno del Congreso abordará este martes una proposición no de ley (PNL) registrada por el PSOE en la que se cuestiona la línea seguida en los últimos meses por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en materia de política exterior, y en la que se reivindica el respeto al derecho y a la legalidad internacional.
En su iniciativa, la formación que encabeza el Ejecutivo y dirige el Ministerio de Asuntos Exteriores reclama al Gobierno que mantenga como eje central de su acción diplomática la defensa de la legalidad internacional “y de los valores de la paz, del multilateralismo, de la cooperación entre Estados, del diálogo y de la seguridad colectiva en los que esta se sustenta, actualmente en riesgo”.
En este sentido, el texto emplaza a España a proseguir con su “implicación en la promoción e impulso” de las alianzas necesarias para salvaguardar el Derecho Internacional, “denunciando en todo caso y en todo lugar su vulneración”.
Al día siguiente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá en el Congreso, a petición propia, para exponer la posición del Ejecutivo español en política exterior tras sus recientes reuniones y participación en diversos foros internacionales. En esa misma sesión informará también sobre las causas, consecuencias y decisiones adoptadas tras los accidentes ferroviarios ocurridos los días 18 y 20 de enero en las provincias de Córdoba y Barcelona.
Tras la detención por parte del Ejército estadounidense del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero en Caracas, Sánchez manifestó que no reconocería dicha actuación porque “viola el derecho internacional” y conduce a la región “a un horizonte de incertidumbre y belicismo”. Posteriormente reiteró su “firme apoyo” junto a los aliados europeos a Dinamarca y “al pueblo de Groenlandia” ante la intención de Trump de integrar la isla en Estados Unidos.
Defensa del Derecho Internacional Público
El texto de la PNL, recogido por Europa Press, recuerda que el Derecho Internacional Público es la parte del ordenamiento jurídico que fija las normas que rigen las relaciones entre Estados y otros sujetos internacionales, y subraya que su origen y desarrollo “constituyen una conquista de la Humanidad, al pasar de la imposición militar de las naciones más fuertes a un sistema jurídico que todos los países deben respetar”.
El Grupo Socialista destaca que este sistema alcanza su consolidación tras la II Guerra Mundial, con la creación de Naciones Unidas y la firma de tratados internacionales en materia de derechos humanos, Derecho Penal Internacional y Derecho Internacional Humanitario. Al mismo tiempo, lo define como un Derecho en constante evolución y perfeccionamiento, cuyo grado de cumplimiento depende de la voluntad soberana de los Estados.
Como muestra de vulneraciones, la proposición alude a la invasión de Ucrania por parte de Rusia y a la anexión de Crimea en 2014, recordando que el artículo 2.4 de la Carta de Naciones Unidas prohíbe recurrir a la fuerza o amenazar con su uso contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, salvo supuestos como la legítima defensa o una autorización expresa del Consejo de Seguridad.
El PSOE advierte también de que, en los últimos meses, se percibe un nuevo enfoque en la actuación de Estados Unidos, “cuyo presidente ha afirmado que el único límite a una intervención militar en el extranjero es su moralidad y no la legalidad internacional”.
Alerta ante el “retroceso” y llamamiento a una coalición internacional
En esa línea, el grupo socialista menciona actuaciones como la intervención en Venezuela, las pretensiones territoriales sobre Groenlandia o determinadas acciones dirigidas hacia México o Colombia, “además de medidas contra jueces de la Corte Penal Internacional y relatores de la ONU, como Francesca Albanese”.
El Grupo Parlamentario Socialista concluye que “este retroceso obliga a redoblar el compromiso con la legalidad vigente” y sostiene que España, como miembro de la Unión Europea, ha de “crear sinergias” con sus socios comunitarios y con el mayor número posible de países para articular una “coalición internacional” en defensa del Derecho Internacional Público.
“Sin Derecho, por muy perfectible que sea, no nos queda otra que regresar a la ley del más fuerte, retrocediendo siglos en el desarrollo de una humanidad en paz y seguridad”, remacha la iniciativa.