La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, ha rechazado que el incremento en votos y escaños del candidato socialista en Castilla y León, Carlos Martínez, responda a su alejamiento del presidente Pedro Sánchez. “Si hubiera ido mal sería sanchista”, ha afirmado.
Martínez no respaldó a Sánchez en los procesos internos del partido y mantiene criterios propios en cuestiones clave como la financiación autonómica o su planteamiento de permitir gobernar a la lista más votada. Desde la cúpula federal del PSOE, no obstante, tratan de rebajar ese debate y remarcan que desde Ferraz no se decide quién debe ser candidato ni se vetan nombres.
Mínguez sostiene que, al haber ido “bien” los comicios para el PSOE, algunos intentan marcar distancias con Martínez asegurando que no es sanchista, mientras que, si los resultados hubieran sido negativos, se le encasillaría justo en el lado opuesto.
En una comparecencia ante los medios en la sede de la calle Ferraz, tras la reunión de la Ejecutiva Federal en la que se han valorado los resultados electorales, defiende que el PSOE es una organización “seria” en la que los liderazgos los elige la militancia y cada federación. Frente a ello, acusa al PP de nombrar y destituir a sus dirigentes “a dedo”.
En cuanto al impacto del debate político nacional y del lema del “No a la guerra” durante la campaña, subraya que se trata de una “convicción clara” del partido y respalda que Sánchez lo pusiera sobre la mesa, al ser un asunto de plena actualidad del que habla la ciudadanía. Insiste en que el presidente no controla el contexto internacional y reprocha al PP que “frivoliza” al acusar al Gobierno de utilizarlo con fines electorales.
“Ni que lo hubiéramos elegido nosotros ni que Pedro Sánchez haya levantado el teléfono para pedir que hubiera una guerra”, ha reprochado ante las críticas del PP.