El secretario de Estado condena la matanza del 3 de marzo de 1976 bajo un gobierno continuista del franquismo

Fernando Martínez condena la matanza del 3 de marzo de 1976 en Vitoria y subraya su carácter fundacional para la democracia y la memoria colectiva.

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Acto de descubrimiento de la placa que declara la iglesia de San Francisco de Asís  de Vitoria-Gasteiz como 'Lugar de Memoria Democrática' IÑAKI BERASALUCE-EUROPA PRESS

Acto de descubrimiento de la placa que declara la iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria-Gasteiz como 'Lugar de Memoria Democrática' IÑAKI BERASALUCE-EUROPA PRESS

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El secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, ha expresado su condena a la matanza del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz, en la que cinco personas perdieron la vida por los disparos de la Policía Armada durante una protesta obrera. Ante las peticiones para que el Ejecutivo actual asuma la responsabilidad del Estado por aquellos sucesos, ha recalcado que “cada palo aguante su vela”, subrayando que los hechos tuvieron lugar bajo un Gobierno “continuista” del franquismo.

Martínez ha realizado estas manifestaciones tras participar este lunes en el acto de colocación de la placa que declara la iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria-Gasteiz, escenario de la matanza del 3 de marzo, como 'Lugar de Memoria Democrática'.

En la ceremonia han intervenido también la consejera vasca de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José; la alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria; y el diputado general de Álava, Ramiro González.

El secretario de Estado ha remarcado que tanto la jornada de este lunes como la de este próximo miércoles 3 de marzo son fechas “de memoria colectiva para el pueblo de Vitoria, para el pueblo vasco, y también para toda España, para los trabajadores y las trabajadoras de toda España”.

Ha recordado que en 1976, aunque sin alcanzar “la magnitud de la masacre” registrada en Vitoria-Gasteiz, se produjeron otras movilizaciones obreras y protestas en solidaridad con lo ocurrido en la capital alavesa.

Según ha explicado, la declaración de este templo como 'Lugar de la Memoria' pretende contribuir al “recuerdo” y, al mismo tiempo, a “la reivindicación del legado de lo que supusieron aquellas luchas” en defensa de los derechos laborales y de la democracia.

Con este reconocimiento se busca impedir que “se vuelvan a producir hechos traumáticos y dramáticos” como los del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz, por los que ninguna persona ha sido condenada.

Martínez ha señalado que las movilizaciones sociales de los primeros meses de 1976 fueron “un mito fundacional de la democracia” y favorecieron la caída del Gobierno de Carlos Arias Navarro y de Manuel Fraga, entonces ministro de Gobernación, del que ha recordado que era “continuista” con el franquismo y bajo cuyo mandato se produjo la masacre.

Esas protestas, ha añadido, “hicieron posible que se quitaran escollos para caminar hacia una democracia que todavía no se sabía si iba a cristalizar”.

Condena del Gobierno y reconocimiento a las víctimas

El secretario de Estado ha reiterado la “condena” del actual Gobierno a la matanza del 3 de marzo de 1976 y el “reconocimiento” a “todas las víctimas” de aquella actuación policial, tanto a las personas fallecidas como a las que resultaron heridas.

“El sacrificio del pueblo de Vitoria no fue en balde; significó un impulso para la conquista de la democracia que en aquel momento empezábamos a impulsar de una manera definitiva”, ha subrayado.

En respuesta a las preguntas de los medios y a las reclamaciones de varias víctimas presentes en el acto, se ha referido al debate sobre si el Gobierno actual debe asumir algún tipo de “responsabilidades” por la matanza perpetrada por la Policía Armada durante el mandato del Ejecutivo de 1976.

“Somos un Gobierno democrático y en aquellos momentos muchos estábamos luchando de la misma manera que los trabajadores”, ha indicado, para recordar a continuación que el Ejecutivo de Arias Navarro “no era un gobierno democrático todavía”.

“Ya no era la dictadura estricta, pero era un gobierno continuista; y por lo tanto, que cada palo aguante su vela”. En cualquier caso, ha recalcado que el Gobierno de PSOE y Sumar “claramente hace un reconocimiento de las víctimas y una condena” de la matanza de 1976. “Hemos condenado a aquella actuación desproporcional”, ha insistido.

Memoria democrática y contexto actual

La consejera de Justicia ha recordado que las movilizaciones del 3 de marzo de 1976 tenían como objetivo defender los derechos de los trabajadores, muchos de ellos migrantes llegados a la capital alavesa desde otras zonas del Estado.

En esta línea, ha alertado de que “hoy volvemos a ver cómo una corriente reaccionaria recorre Europa”. “Vemos cómo se cuestiona la centralidad de lo público para el mantenimiento de nuestra sociedad; vemos cómo se vuelve a atacar el escudo social, garantía de la necesaria redistribución de la riqueza; y en nuestras calles volvemos a ver migrantes que tocan a la puerta y piden formar parte de esta nueva Vitoria-Gasteiz del siglo XXI”.

Por su parte, el diputado general de Álava ha recordado que el 3 de marzo de hace 50 años “amplios sectores de la ciudadanía reclamaban libertades, derechos laborales y democracia”, y ha denunciado que “la respuesta del Estado fue desproporcionada, injusta y trágica”.

En su intervención ha defendido que “recordar no es abrir heridas, es reconocerlas para que puedan cerrarse con verdad y con justicia”. Además, ha remarcado que “la memoria democrática es un patrimonio colectivo que debemos preservar y transmitir a las nuevas generaciones”, pero ha advertido de que “esa memoria debe ser ante todo una memoria compartida”, dado que “no pertenece a ninguna sigla ni a ninguna institución concreta” y “no puede ni debe ser patrimonializada”.

Desclasificación de documentos y unidad

González ha incidido en que “s necesario garantizar el derecho a la verdad, avanzar en el esclarecimiento completo de lo sucedido y reclamar la desclasificación de toda la documentación oficial relativa a aquellos hechos”.

“Solo con transparencia y acceso a los archivos podremos cerrar definitivamente las zonas de sombra que a persisten y ofrecer respuestas claras a quienes han esperado justicia durante tanto tiempo”, ha añadido. También ha apelado a la “unidad” en torno a la reivindicación de la memoria del 3 de marzo.

“Que este 50 aniversario nos encuentre unidos desde nuestras distintas sensibilidades políticas, sindicales o sociales; desde el respeto a las víctimas, en defensa de la democracia y de los derechos humanos, unidos y unidas en la convicción de que la memoria es un bien común que no se divide ni se apropia, sino que se comparte”, ha señalado.

Un símbolo de resistencia en Vitoria-Gasteiz

La alcaldesa de Vitoria-Gasteiz ha destacado que con el acto de este lunes “por fin se reconoce esta iglesia y el propio 3 de marzo como lugar de memoria democrática”.

“Esta placa que hoy recibe la ciudad de Vitoria es mucho más que el recuerdo de una declaración compartida; representa el sentimiento de una ciudad, el apoyo a las víctimas y la importancia de la lucha por la democracia y las libertades públicas”, ha afirmado Etxebarria, quien ha subrayado que este templo “se ha convertido en símbolo de resistencia y de dignidad frente a la dictadura”.