Según la encuesta, más de la mitad de los votantes de Sumar, Podemos, ERC, Bildu y el BNG (52%) elegirían a Rufián como líder de una alianza electoral, muy por delante del resto de nombres planteados en el sondeo.
Rufián se ha referido en múltiples ocasiones a la importancia del “poder digital” como elemento central en la construcción del liderazgo político en la era de las redes sociales, en alusión al concepto lanzado y desarrollado en el ránking de Poder Digital elaborado por Vinces y publicado por Demócrata.
Amplia ventaja sobre el resto de dirigentes
La diferencia entre Rufián y el resto de posibles candidatos es muy amplia. Irene Montero aparece como segunda opción con un 10% de apoyo, seguida por el dirigente de Más Madrid Emilio Delgado con un 8%. Otros nombres como Alberto Garzón, Ernest Urtasun o Antonio Maíllo se sitúan en torno al 5%.
La encuesta confirma además que el diputado republicano era ya el favorito antes de que Yolanda Díaz anunciara que no volverá a ser candidata. Tras su retirada, el apoyo a Rufián crece aún más dentro de este espacio político.
El líder mejor valorado para unir y movilizar a la izquierda
El barómetro señala también que Rufián es percibido por estos votantes como el dirigente más capaz de afrontar los principales retos del espacio político a la izquierda del PSOE.
Casi seis de cada diez encuestados lo consideran el líder con mayor capacidad para unir y movilizar a la izquierda, así como para ampliar su base electoral. También aparece como el dirigente más preparado para encabezar una alternativa política frente al bloque de la derecha.
Amplio apoyo a una candidatura unitaria
Más allá de los liderazgos, el estudio muestra un respaldo mayoritario a la idea de una candidatura conjunta. Entre los votantes de partidos situados a la izquierda del PSOE, más del 75% se muestran favorables a una lista unitaria amplia, aunque las expectativas de que ese acuerdo llegue a materializarse son más moderadas.
El debate sobre la reorganización de este espacio político se produce en un momento de debilidad electoral para Sumar y Podemos en las encuestas, lo que ha reactivado las presiones para buscar una fórmula de unidad que mejore su representación parlamentaria.