ERC rechaza de nuevo el plan de Rufián para articular una alianza a la izquierda del PSOE

La cúpula de Esquerra se desmarca de su portavoz en el Congreso, avivando el debate sobre la estrategia de la izquierda catalana

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El vicesecretario de Comunicación y portavoz de ERC, Isaac Albert, en rueda de prensa. EUROPA PRESS (Archivo)

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La dirección de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha vuelto a cerrar la puerta al plan impulsado por Gabriel Rufián para articular una candidatura conjunta de fuerzas situadas a la izquierda del PSOE.

La propuesta del portavoz republicano en el Congreso, que plantea una confluencia amplia con partidos como Podemos o actores del espacio confederal, ha generado debate en las últimas semanas, especialmente tras su escenificación pública junto a Irene Montero este jueves en un acto en Barcelona. Allí, Rufián insistió en la necesidad de “sumar” para frenar el avance de la derecha y la extrema derecha, incluso planteando que ERC liderara ese proceso.

Sin embargo, la cúpula del partido catalán se mantiene firme en su rechazo a diluir sus siglas en una candidatura conjunta, marcando distancias con una estrategia que consideran ajena a la hoja de ruta de la formación. No es la primera vez que ERC desautoriza esta iniciativa.

Reacciones y debate en redes

El dirigente republicano Isaac Albert ironizó sobre la situación en un mensaje publicado en X en el que cuestiona la falta de acuerdo en el espacio a la izquierda del PSOE.

 

En su comunicado, Albert llega a poner en duda la viabilidad real de este tipo de iniciativas, sugiriendo que, más allá de los gestos públicos y declaraciones de intención, persisten profundas diferencias estratégicas entre los partidos implicados que dificultan cualquier proyecto común

Un debate abierto en la izquierda

En el acto celebrado en la Universitat Pompeu Fabra, tanto Rufián como Montero coincidieron en la urgencia de explorar fórmulas de cooperación política, aunque sin concretar un modelo definido.

Pese a ello, las dudas sobre la viabilidad de una alianza de este tipo son evidentes. Sectores de la izquierda muestran escepticismo ante la posibilidad de articular un proyecto común que integre sensibilidades tan diversas, desde formaciones estatales hasta partidos de ámbito territorial.