El Gobierno de España ha expresado este miércoles una firme condena ante la nueva agresión contra las instalaciones de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), llevada a cabo por las fuerzas de seguridad israelíes en Jerusalén Este, al entender que constituye una vulneración “inaceptable” de los privilegios e inmunidades de este organismo internacional.
En una nota difundida por el Ministerio de Exteriores, el Ejecutivo ha rechazado “categóricamente” esta operación, durante la cual bulldozers han comenzado a demoler edificios de la UNRWA amparados por el Derecho Internacional, bajo la supervisión directa de las autoridades israelíes.
España ha instado de nuevo al Gobierno de Israel a respetar el Derecho Internacional y las obligaciones que le corresponden como Estado miembro de Naciones Unidas, incluidas las opiniones consultivas de la Corte Internacional de Justicia, que integran el orden jurídico internacional “del que se han dotado todos los miembros de la ONU”.
Ante estos “graves hechos”, el Gobierno ha reiterado su respaldo a la UNRWA y a su mandato “esencial” para atender las necesidades de la población refugiada palestina, destacando además la “importancia” de su labor humanitaria “hasta alcanzar una paz justa y duradera en la región”.
Las manifestaciones del Ejecutivo español llegan después de que las autoridades israelíes demolieran este martes la sede de la UNRWA en Jerusalén Este, en cumplimiento de una ley aprobada por el Parlamento israelí en octubre de 2024 que prohíbe las actividades de la agencia.
Desde la ONU, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha censurado la actuación de Israel y le ha recordado que una instalación de Naciones Unidas es “inviolable e inmune” ante “cualquier forma de interferencial”.
Por su parte, la Comisión Europea también ha condenado la demolición y ha reiterado a Israel su “obligación” de cooperar de “buena fe” con Naciones Unidas y de respetar el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación.