España ha hecho llegar a Italia su descontento por la convocatoria, junto a Alemania y Bélgica, de una reunión previa a la cumbre informal de los Veintisiete sobre competitividad, al considerar que este tipo de encuentros selectivos “minan” los principios básicos de la UE.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, optó por no participar en esa cita preparatoria, a la que acudieron alrededor de una veintena de dirigentes de la Unión Europea, entre ellos los otros grandes Estados miembros, así como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.
Fuentes de Moncloa señalan a Europa Press que la delegación española ha acudido a la cumbre informal convocada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en el castillo de Alden Biesen (Bélgica), y que en ese marco ha expresado oficialmente a Italia su malestar por haber impulsado esta reunión previa. Según el Ejecutivo, este tipo de iniciativas “en lugar de acercar las soluciones, las alejan”.
Este grupo de países prevé volver a verse en marzo, antes de la próxima cumbre de jefes de Estado y de Gobierno en Bruselas, siguiendo la línea de otras ocasiones en las que Italia y distintos socios comunitarios ya habían organizado encuentros de coordinación antes de las cumbres para tratar cuestiones como la inmigración.
(Seguirá ampliación)