El presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, ha lanzado una seria advertencia al Gobierno central al subrayar que, si para este viernes no se han materializado las transferencias comprometidas con Euskadi, “la cosa es grave” y no permanecerán “cruzados de brazos”, aunque ha evitado concretar qué medidas adoptarán. “El Gobierno español se va a dar cuenta enseguida”, ha remarcado.
Las cinco competencias cuya cesión está pendiente afectan a ámbitos sensibles: las prestaciones de desempleo, las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social, el servicio de Salvamento Marítimo, el Seguro Escolar y el Centro de Verificación de Maquinaria de Baracaldo (Vizcaya).
En una entrevista concedida a Onda Vasca y recogida por Europa Press, Esteban ha explicado que, si a lo largo de esta semana no se producen avances reales en estos cinco traspasos para poder cerrarlos el día 16 en la comisión mixta de transferencias, el PNV no se quedará “de brazos cruzados”. Ha recalcado, además, que los jeltzales no son “gente de espavientos” y ha descrito la situación como “un tema capital, es muy grave, porque además los plazos fueron fijados por el propio presidente español y no es serio”.
Tras recordar que los plazos marcados ya se han incumplido, puesto que se preveía culminar estas transferencias antes de finalizar 2025, ha advertido de que, si ni siquiera se llega a la reunión de la comisión mixta con los cinco traspasos cerrados, se le “antoja complicado vislumbrar que se pueda hacer la de los dos presidentes (Pedro Sánchez e Imanol Pradales) a finales de este mismo mes”, en referencia a la comisión bilateral de cooperación prevista.
Por este motivo, ha reiterado que “la cosa es grave”, aunque ha pedido esperar a ver qué sucede “durante estos cinco días”. “Intentemos ser optimistas pero de brazos cruzados no nos vamos a quedar”, ha insistido, dejando claro que el margen de paciencia es muy limitado.
En cualquier caso, no ha querido avanzar qué respuesta política dará el PNV si el Ejecutivo de Pedro Sánchez no cumple los plazos, aunque sí ha matizado que “el Gobierno español se va a dar cuenta enseguida” de la reacción jeltzale. “No hace falta tampoco decir nada, evidentemente nuestra actitud no va a ser la misma”, ha reiterado, dejando la puerta abierta a un cambio de posición en Madrid.
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