El presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, ha subrayado que, hasta que se convoquen nuevas elecciones generales, su formación continuará siendo un partido “serio y previsible”, aunque ha avisado de que “no va a tragar piedras de molino” con el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Sobre los comentarios que apuntan a una posible dolencia cardiovascular del presidente del Gobierno, ha señalado que no aprecia en él problemas físicos. “Está en plena forma”, ha remarcado.
Durante su intervención en un encuentro organizado por Fórum Europa-Tribuna Euskadi, Esteban ha defendido que el PNV es la fuerza política “más previsible en el tablero político” del Estado, y ha recalcado que esa actitud se mantendrá mientras dure la actual legislatura.
Ha explicado que su partido prioriza la “institucionalidad” y la “estabilidad”, y que siempre está dispuesto a dialogar y negociar. Según ha expuesto, pueden mostrarse firmes en determinadas conversaciones, porque entienden que la otra parte también dispone de margen para moverse, pero asumen que todo acuerdo implica cesiones mutuas. “Eso es política en definitiva, no es imponer”, ha argumentado.
A su entender, los jeltzales son “muy previsibles” y han actuado como “los más consecuentes dentro del conjunto de partidos” que hicieron posible la investidura. “Hemos sido los más previsibles, los más serios. Yo ya lo dije desde un primer momento que esto era tan complicado que teníamos que ir a lo común, a algo muy básico”, ha recordado.
No obstante, ha lamentado que, en la práctica, “lo común ha sido la excepción”, ya que numerosas formaciones han optado por aferrarse a su propio programa electoral e ideológico, “y han forzado mucho las costuras”. A su juicio, esta dinámica ha provocado que el Gobierno haya sufrido buena parte de las tensiones vividas en los últimos meses y ha desembocado en un “bloqueo parlamentario”, con más mayorías de rechazo que apoyos suficientes para sacar adelante nuevas normas.
En este contexto, ha descrito “una situación nada habitual”, sin presupuestos aprobados y con “un bloqueo parlamentario y un bloqueo Constitucional, porque seguramente quienes redactaron la Constitución no previeron una situación como esta”.
Tras reiterar que no ve viable una moción de censura, que tendría que ser constructiva e incluiría en la ecuación a Vox, algo inaceptable para el PNV, ha insistido en que la única salida pasa por que el presidente del Gobierno opte por disolver las Cortes y llamar de nuevo a las urnas.
“Mientras tanto, nosotros seguiremos siendo un actor previsible y actor serio. Eso sí, no vamos a tragar piedras de molino”, ha reiterado. Mientras se desconoce la fecha de unos posibles nuevos comicios, ha avanzado que el PNV apoyará únicamente aquellas iniciativas con las que coincida y rechazará las que no compartan. En sus palabras, el partido dirá sí a lo que esté de acuerdo y, con lo que no lo esté de acuerdo, “va a ser que no”.
La salud de Sánchez
En relación con el estado físico del jefe del Ejecutivo, el líder del PNV ha insistido en que no aprecia señales de que Pedro Sánchez tenga problemas de salud y ha confesado que no le pareció “correcto” que la exportavoz del PP en el Congreso, Cayetana Alvarez de Toledo, utilizara su intervención en el pleno para cargar contra el presidente con este asunto. “Presumen de transparencia, desclasifiquen su historial médico”, lanzó la representante popular.
Esteban considera que Sánchez “está en plena forma”, aunque admite que “ha pasado momentos fastidiados” y que en algunos episodios “lo ha pasado mal”, como cuando decidió tomarse cinco días de reflexión para valorar si continuaba al frente del Ejecutivo, después de que el juez Peinado abriera diligencias contra su esposa, Begoña Gómez, por un presunto delito de tráfico de influencias a raíz de una denuncia del sindicato de extrema derecha Manos Limpias. Sin embargo, ha asegurado que, en estos momentos, no le ha notado “absolutamente nada”.
Relación con el PP y Vox
El presidente del EBB ha señalado que aún hay dirigentes del Partido Popular que no terminan de asumir que el PNV se niegue a facilitar un Gobierno del PP si este depende del respaldo de Vox, tanto si la formación de Santiago Abascal entra en el Consejo de Ministros como si se limita a ofrecer apoyo externo.
Ha rememorado que esta fue la causa por la que la formación jeltzale ni siquiera se planteó abrir conversaciones sobre la investidura de Alberto Núñez Feijóo. “Nosotros tenemos principios, porque podíamos haber sido los reyes del mambo en ese Gobierno”, ha enfatizado, antes de subrayar que la ultraderecha “quiere cargarse la autonomía, quiere hacer desaparecer el PNV, y está muy orgullosa de ser heredera del régimen franquista”.
“¿Con esa gente a dónde vamos? Nosotros lo tenemos muy claro, por mucho que Bildu se pasó la campaña, con vídeos incluidos, diciendo que nosotros éramos igual que Vox y el PP y que íbamos a hacer una piña. Esa es la fiabilidad de Bildu”, ha sentenciado.
Apoyo a la moción contra Rajoy
El dirigente jeltzale ha asegurado que el PNV no se arrepiente de haber respaldado la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de La Moncloa y permitió la llegada de Pedro Sánchez al poder. Ha añadido que mantiene una relación personal “buena” con el expresidente, con quien intercambia Whatsapps “de vez en cuando”.
“Yo en lo personal le estimo mucho, más allá de las diferencias políticas que haya podido haber. Nos tratamos mucho”, ha reconocido.
Esteban ha rememorado que, en el momento de aquella moción, se conoció una sentencia sobre Gürtel que “en Euskadi cayó como una bomba”. Ha recalcado que la sociedad vasca funciona “de manera muy diferente” a la de Madrid y también a la catalana, y que la corrupción era percibida como “un tema muy serio”.
En cualquier caso, ha subrayado que “el primero que le dijo 'ahí te quedas' y ya no había mayoría para el Gobierno, fue Albert Rivera (exlíder de Ciudadanos)” y, posteriormente, también el PdCAT. “Por lo tanto, ese gobierno tampoco tenía absolutamente ningún futuro. Además, el PP tenía sus problemas internos”, ha añadido.
El presidente del EBB ha defendido que el PNV fue “absolutamente sincero, muy directo y claro con el PP”, y que concedió a los populares margen “para hacer algo”, aunque “no reaccionaron”. A su juicio, las decisiones deben adoptarse atendiendo al contexto concreto de cada momento, y ha concluido que, en aquellas circunstancias, “era la única decisión” que podían tomar.