El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la dirección del partido se han comprometido este domingo en A Coruña a “pelear” contra el sistema de financiación pactado entre el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, un acuerdo que, a su juicio, persigue “comprar el poder”. “Que se olviden de que aceptemos chantajes. Por encima de sus chanchullos, nosotros pondremos siempre el proyecto común”, ha asegurado.
En las conclusiones de la Interparlamentaria celebrada este fin de semana en A Coruña, el PP fija como línea roja “rechazar de forma inequívoca cualquier intento de ruptura del Estado desde el independentismo”.
Asimismo, en el documento de 31 páginas aprobado en esta cita, el partido subraya que defenderá “el Estado autonómico como un pilar esencial de la libertad, la cohesión territorial y la calidad democrática, conforme al espíritu y la letra de la Constitución de 1978”.
“El separatismo exige y los españoles pagan”
Durante el discurso de clausura de la cumbre parlamentaria, Feijóo ha avanzado que el próximo 18 de enero se reunirá en Zaragoza con los presidentes autonómicos del PP para articular una respuesta conjunta al modelo de financiación de Pedro Sánchez y Oriol Junqueras, que, según ha denunciado, “han dilapidado la igualdad entre españoles”.
“El separatismo exige y los españoles pagan”, ha proclamado Feijóo, que ha descrito en tres pasos el pacto entre el Gobierno y ERC: “Más impuestos para los españoles, más recursos para el separatismo y más tiempo para Sánchez”.
A su juicio, se trata de una operación en la que unos dirigentes “insolidarios exprimiendo a millones de españoles para mantener sus privilegios”. “Y eso no es gobernar: es usar el dinero que es de todos para salvarse ellos”, ha remachado.
“Que se olviden de que aceptemos chantajes”
Feijóo ha advertido de que el PP plantará cara a ese nuevo sistema de financiación —que aún debe tramitarse en el Congreso de los Diputados y para el que el Gobierno no tiene garantizados los apoyos— y ha reiterado que no aceptará “chantajes”.
“Por encima de sus chanchullos, nosotros pondremos siempre el proyecto común y es el que el dinero de todos se reparte entre todos”, ha enfatizado, para reprochar al Ejecutivo que ofrezca explicaciones de “mal pagador” cuando, en su opinión, no se está debatiendo sobre “de servicios públicos de la gente” sino sobre “comprar el poder”. Por ello, ha insistido en que lo van a “pelear” y lo van a “ganar”.
Compromisos del PP en la Interparlamentaria
En sus conclusiones, el PP reitera su defensa del Estado autonómico como “un pilar esencial de la libertad, la cohesión territorial y la calidad democrática, conforme al espíritu y la letra de la Constitución de 1978”.
Además, el partido se compromete a rechazar “de forma inequívoca cualquier intento de ruptura del Estado desde el independentismo, así como los planteamientos que pretenden vaciar o eliminar el modelo autonómico”.
El documento también aboga por “reforzar el papel de las Comunidades Autónomas como espacios de buena gestión, innovación y cercanía al ciudadano, especialmente en la prestación de los servicios públicos fundamentales”; y por impulsar una relación “basada en la lealtad institucional, la cooperación y la corresponsabilidad, superando la confrontación permanente entre administraciones promovida por el Gobierno de España”.
Los ‘populares’ plantean igualmente “avanzar en reformas que mejoren la coordinación y el funcionamiento del Estado autonómico, fortaleciendo su eficacia, transparencia y legitimidad, sin destruir ni desnaturalizar el modelo”.
El PP reivindica además los gobiernos autonómicos del partido “como ejemplo de gestión eficaz, frente al dogmatismo ideológico, la improvisación y el uso partidista de las instituciones”.
“La vida cotidiana de los ciudadanos”
Según el documento, los ‘populares’ sostienen que el PP centra su acción en “lo verdaderamente importante: la vida cotidiana de los ciudadanos, la calidad de los servicios públicos, la igualdad ante la ley, la fortaleza de nuestras instituciones y la cohesión territorial”.
“Frente al ruido, la improvisación y la degradación de la vida pública, el PP ofrece experiencia, solvencia y un proyecto de país basado en la libertad, la responsabilidad y el respeto a las reglas democráticas. España necesita volver a la normalidad, a la confianza y a la política útil”.