El expresidente del Gobierno Felipe González ha reiterado este martes que es “amigo” de Borja Cabezón, el dirigente socialista al que diversas informaciones periodísticas relacionan con supuestas prácticas de ingeniería fiscal. Aunque ha insistido en que no tiene “ni idea” de a qué se dedica profesionalmente, ha subrayado que no piensa “dejar tirado” a Cabezón.
En declaraciones en el Congreso de los Diputados, justo antes de participar en el acto conmemorativo de la Constitución de 1978, González ha querido remarcar la larga trayectoria de esa relación personal. “Borja Cabezón es mi amigo, no es amigo de Sánchez, sino mío, desde que tenía 17 años, él y Gonzalo Miró, desde que murió la madre de Gonzalo (Pilar Miró); por tanto, mis amigos siempre eran chavales de 17 años”, ha señalado, recordando el origen de esa amistad.
“Eso lo tiene que explicar Borja”
González ha precisado que ha seguido “políticamente” a Borja Cabezón “siempre”, pero ha admitido que desconoce por completo su faceta profesional. Ha recalcado que no tiene “ni idea” del periodo en el que se le atribuyen a Cabezón supuestos testaferros y operaciones destinadas a reducir el pago de impuestos, y ha insistido en que cualquier aclaración corresponde únicamente al propio afectado. “Eso lo tiene que explicar Borja, que tiene bastante capacidad para explicarlo”.
El exlíder socialista ha añadido que no ha hablado con Cabezón desde que aparecieron las informaciones en prensa, pero ha querido remarcar que no piensa romper la relación personal por este motivo. “Yo nunca dejo tirado a alguien que es mi amigo, nunca”, ha recalcado, reafirmando así su respaldo personal, aunque mantenga su distancia respecto a las cuestiones fiscales que se investigan.