Voces críticas con Vox piden un congreso extraordinario y Figaredo responde: "Dejarse de pijadas y gilipolleces"

Espinosa de los Monteros y José Ángel Antelo piden un congreso para dar voz a los afiliados, pero el partido lo rechaza

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El diputado de Vox, José María Figaredo, durante una sesión plenaria del Congreso Eduardo Parra - Europa Press

El diputado de Vox, José María Figaredo, durante una sesión plenaria del Congreso Eduardo Parra - Europa Press

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Vox atraviesa un delicado momento atravesado por las recientes expulsiones y las voces críticas de antiguos dirigentes. Espinosa de los Monteros, exsecretario general de la formación y actual presidente de la plataforma Ateneo, planteó hace escasos días la necesidad de convocar un congreso extraordinario para fortalecer la democracia interna del partido.

Propuesta que ha respaldado este martes José Ángel Antelo, exlíder provincial de Vox en Murcia, quien ha señalado que dar voz a los afiliados mediante un congreso extraordinario únicamente puede traducirse en una medida de transparencia. "Nadie debe temer eso", ha aseverado.

Sin embargo, la formación de derecha radical ha lanzado una respuesta contundente. Frente a estas demandas, José María Figaredo, secretario general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, ha minimizado la relevancia de las críticas, calificándolas de “pijadas y gilipolleces” y acusando al PP de intentar manipular la situación interna de Vox para influir en sus decisiones.

Espinosa denuncia un "empobrecimiento" interno en la formación

Espinosa lleva tiempo alertando sobre la falta de transparencia dentro de la formación. Según su visión, el partido de Abascal ha sufrido un proceso de "empobrecimiento" interno, caracterizado por la opacidad en la toma de decisiones y la falta de espacios de debate, lo que, a su juicio, podría afectar negativamente a los resultados electorales en 2027.

En varias entrevistas y apariciones mediáticas, Espinosa de los Monteros ha denunciado que cada vez que un miembro del partido destaca en el ámbito local o sectorial, se le “corta la cabeza”, y que el partido ha creado una estructura cerrada en torno a un grupo reducido de personas poco conocidas, limitando la participación de la militancia y consolidando la figura de un líder único visible en todas las elecciones.

Por su parte, Antelo también ha cuestionado la efectividad de algunos órganos internos de control, como el Comité de Garantías, que considera que tiene “mucho de Comité y poco de garantías”, y destacó la contradicción de celebrar referéndums sobre asuntos como inmigración o Mercosur hacia afuera, mientras no se aplican mecanismos similares de participación dentro del partido.

Figaredo dice que el congreso sería un instrumento para colocar a un "títere" del PP

Para José María Figaredo, la convocatoria de un congreso extraordinario sería un instrumento del PP para colocar a un "títere", mientras que la dirección de Vox mantiene que existen otros espacios de debate, como el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), el Comité de Acción Política (CAP) o el Comité Consultivo, que permiten deliberar sobre asuntos estratégicos sin necesidad de alterar la estructura interna.

En una comparecencia ante los medios en Soria, Figaredo ha sostenido que es el PP quien realmente pretende que se convoque ese congreso y que lo estaría reclamando "a través" de Espinosa de los Monteros, "al que están utilizando".

Según ha señalado, "se están paseando (Espinosa y otros de la corriente crítica con la deriva de Vox) por todos los medios afines al PP que durante años como portavoces de Vox no les daban entrevistas y, de repente, ahora, justo antes de unas elecciones (las de Castilla y León), todo son entrevistas y se pasean por todos los platós de televisión".

De este modo, ha concluido que el PP "quiere controlar" a Vox mediante ese hipotético congreso. "Eso es lo que pretenden", ha remachado. Frente a ello, Figaredo ha reclamado "dejarse de pijadas, de gilipolleces, de si un congreso y el cotilleo" porque, en su opinión, se trata de "la tendencia" de "la vieja política", encarnada por PP y PSOE, cuyo objetivo sería "enfangar, complicar y quedarse con la anécdota".