El futuro del conflicto de Oriente Medio: de 4 semanas a 2 trimestres, ¿qué nos espera?

Analistas de Demócrata desglosan el riesgo económico y confirman: EEUU no puede frenar el comercio español

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) saluda al presidente de Estados Unidos, Donald Trump (d), antes de la ceremonia de firma del plan de paz para Oriente Próximo, a 13 de octubre de 2025, en Egipto. Foto: Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

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El conflicto desencadenado tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán abre interrogantes sobre su duración y sus posibles efectos económicos en el tablero geopolítico. Las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, dirigidas al jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, han alimentado además dudas sobre un eventual impacto en la economía española. (Siga aquí el directo del conflicto en Oriente Medio).

Consultoras y economistas consultados por Demócrata rebajan el tono de alarma. Coinciden en que EEUU no puede bloquear de forma unilateral el comercio español, aunque advierten de que el posicionamiento político del Gobierno puede influir en la percepción de inseguridad jurídica y en la confianza de los inversores. Algunos analistas interpretan que Sánchez busca rentabilizar políticamente su rechazo a la guerra en un contexto interno complejo, si bien dudan de que esa estrategia tenga recorrido suficiente para contrarrestar el desgaste derivado de los casos que afectan a su entorno político y familiar.

En cualquier caso -añaden los expertos consultados-, "esta crisis no es la del año 2022 y no se puede comparar ni tampoco se debe alarmar a la población, porque, para empezar, el precio del gas entonces era de 350 euros MWh y, ahora está en torno a los 50 euros".

Escenarios del conflicto

El equipo de análisis macro de Generali AM (Generali Investments) considera más probable que Estados Unidos e Israel busquen un reajuste del régimen iraní, no un cambio total, ya que esta última opción implicaría una intervención militar prolongada y políticamente costosa. Aunque las capacidades de Irán se han visto mermadas, aún podría afectar de forma significativa a los flujos energéticos globales.

En su escenario base, la firma prevé una escalada limitada, con una interrupción temporal —entre cuatro y cinco semanas— de los suministros de petróleo y gas del Golfo. El impacto sobre el PIB de la eurozona en 2026 no superaría los 0,3 puntos porcentuales.

No obstante, advierte de que los riesgos se inclinan hacia un conflicto más duradero y perturbador. Tanto Estados Unidos -en un contexto electoral-, como China -gran importador de energía fósil- tendrían incentivos para favorecer una rápida desescalada. Sin embargo, fuentes empresariales apuntan que China ha acumulado reservas energéticas en previsión de un posible conflicto, lo que podría amortiguar su impacto interno.

En otro escenario, el más adverso, Generali contempla una interrupción de dos trimestres en la mayor parte del suministro de petróleo del Golfo. Esta situación podría elevar el precio del barril por encima de los 120 dólares, reducir el crecimiento europeo en alrededor de 0,8 puntos porcentuales e incrementar la inflación en casi 1,5 puntos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. Foto: Lukas Coch/AAP/dpa -

Riesgo de estanflación

Generali anticipa que la guerra afectaría a la eurozona en un momento en que comenzaban a consolidarse señales de recuperación, tanto en el crecimiento del PIB como en los indicadores adelantados, incluido el sector manufacturero.

Si el conflicto se prolonga, podría derivar en un escenario de estanflación que pondría en riesgo la previsión de crecimiento del 1,4% para 2026. Estados Unidos, por su autosuficiencia energética, estaría menos expuesto, aunque un conflicto prolongado podría frenar el consumo y limitar la inversión.

Ante un repunte de la inflación, los bancos centrales disponen de margen limitado. El Banco Central Europeo podría mantener los tipos si el encarecimiento energético fuese temporal, apoyado en la reciente moderación de la inflación. En cambio, el mercado sigue descontando casi dos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal este año, una previsión que Generali considera excesiva ante las tensiones persistentes en las cadenas de suministro.

Mercados y duración

Hervé Prettre, director de análisis de inversión global de Edmond de Rothschild, considera improbable un colapso rápido del régimen iraní sin una operación terrestre a gran escala, opción que Estados Unidos no parece dispuesto a acometer. Tampoco prevé un conflicto prolongado: estima que la campaña podría extenderse varias semanas antes de una desescalada, ya sea por el debilitamiento de Irán o por los costes políticos y económicos para Washington.

Desde el punto de vista histórico, señala que los mercados suelen anticipar la recuperación cuando se vislumbra una distensión y tienden a comportarse favorablemente tras el fin de los conflictos. A medio plazo mantiene una visión constructiva sobre la renta variable, aunque advierte de elevada volatilidad a corto plazo y recomienda diversificación, con presencia de activos defensivos, oro y franco suizo.

Witold Bahrke, estratega sénior de macroeconomía y asignación de activos en Global Evolution (Generali Investments), sostiene que la escalada en Oriente Medio obliga a una postura más cautelosa respecto a los mercados emergentes. A su juicio, la magnitud de los recursos militares desplegados por Estados Unidos y la voluntad de represalia de Irán amplían el abanico de resultados posibles y elevan los riesgos extremos en torno al escenario central. Considera que el conflicto ha entrado en una “nueva dimensión”.

CEOE pide al Gobierno que reconduzca la situación

La patronal madrileña CEIM ha expresado su “enorme preocupación” tras las declaraciones de Trump y la comparecencia posterior de Sánchez. Su presidente, Miguel Garrido, ha pedido que cualquier decisión se adopte con “máxima prudencia” y en alineamiento con los socios occidentales y de la Unión Europea. A su juicio, España debe posicionarse junto a Occidente en un conflicto que enfrenta a Irán con ese bloque.

En la misma línea, CEOE, Cepyme y ATA han trasladado su inquietud ante la posibilidad de que Estados Unidos interrumpa las relaciones comerciales con España. Las organizaciones empresariales subrayan que Estados Unidos es un socio estratégico en lo económico y lo político, confían en que las relaciones comerciales no se vean afectadas y reclaman que el Gobierno actúe coordinadamente con la Unión Europea para reconducir la situación en un contexto de elevada incertidumbre internacional.