Garriga (Vox) afea que la prioridad nacional del PP difiera entre Aragón, Ayuso y Feijóo

Ignacio Garriga critica las diferencias del PP sobre la prioridad nacional, defiende deportaciones y rechaza un congreso extraordinario en Vox.

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El secretario general de VOX, Ignacio Garriga Ramón Comet - Europa Press

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El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha censurado este viernes que la noción de 'prioridad nacional' para el acceso a los servicios públicos pactada entre PP y Vox en comunidades como Extremadura o Aragón sea "distinta" a la que mantienen los presidentes autonómicos del PP en Madrid o Andalucía, e incluso al criterio del propio líder nacional, Alberto Núñez Feijóo.

Ha explicado que esta disparidad no le sorprende porque ya ocurre en otros ámbitos: "No es novedoso porque estamos acostumbrados, como por ejemplo pueden hablar una política lingüística en Galicia y otra en Cataluña, o la política del agua según esté en Aragón o en Murcia", ha señalado en una entrevista en 'La2Cat' y Ràdio 4 recogida por Europa Press, donde ha subrayado que lo que le parece más grave es que, con el actual PP, Vox se vea obligado a pactar para poder gobernar España.

Garriga ha sostenido que, con este concepto, se impulsa un debate "razonable" y, aunque admite que la medida debe superar numerosos obstáculos legales, ha asegurado que existen modificaciones normativas posibles, citando como ejemplo el sistema de puntos para la admisión de menores en los centros públicos de enseñanza.

Ante la cuestión de que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, haya afirmado que la propuesta es ilegal, ha defendido que se ajusta al marco jurídico: "No planteamos nada en los términos de la exclusividad, sino priorizar al español".

Interrogado sobre si fueron un error las palabras del portavoz de Vox en el Parlament de Cataluña, Joan Garriga, quien sostuvo que es español quien es hijo de padre y madre española, el dirigente ha admitido que se trata de "un error en términos de la legislación vigente" y ha recalcado que es español quien haya nacido en el país o haya obtenido la nacionalidad.

Ha criticado que "durante demasiado tiempo la nacionalidad española se ha regalado" y ha reclamado abrir un debate de fondo para revisar la política migratoria, en un contexto en el que el Gobierno ha aprobado una regularización extraordinaria de personas migrantes.

Regularización y política migratoria

Garriga ha indicado que las distintas políticas migratorias impulsadas por los sucesivos Ejecutivos en las últimas décadas han colapsado los servicios públicos y ha calificado la regularización extraordinaria como "el mayor acto de traición al pueblo español".

Cuestionado sobre si, con Vox en el Gobierno, podrían verse imágenes similares a las deportaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), ha defendido la expulsión de todas las personas en situación irregular: "Lo vamos a hacer con mucho cariño, pero a la vez con mucha contundencia".

Pujol, el catalán en Aragón y el uso de fondos públicos

En relación con la citación de la Audiencia Nacional al expresidente catalán Jordi Pujol, pese al deterioro de su salud acreditado por diversos informes médicos, ha sostenido que Pujol "tiene que pagar por todo lo que ha hecho" y ha reclamado buscar la vía adecuada para que pueda declarar, ya sea presencialmente o mediante otra fórmula.

Sobre el acuerdo entre PP y Vox para retirar el catalán de Aragón, Garriga ha defendido que el dinero de los contribuyentes debe destinarse a reforzar los servicios públicos, "no para hacer política ideológica".

Disidencias internas en Vox y cánticos en Cornellà

Respecto a la demanda de celebrar un congreso extraordinario por parte de exdirigentes y miembros críticos con la dirección del partido, entre ellos Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith, Garriga ha rechazado esa posibilidad y ha asegurado que no existe mejor validación de las propuestas de Vox que los resultados obtenidos en las últimas elecciones autonómicas.

Preguntado por lo que sintió durante el partido de fútbol entre España y Egipto del pasado 31 de marzo en Cornellà-El Prat (Barcelona), cuando parte del público coreó "musulmán el que no bote", ha manifestado que sintió "orgullo de nación".