El secretario general de Vox y máximo responsable del partido en Cataluña, Ignacio Garriga, ha manifestado que no percibe progresos en las conversaciones con el PP para la investidura en Extremadura, mientras que en Aragón están “dispuestos a empezar a hablar”.
En unas declaraciones a los medios este jueves en Ripoll (Girona), ha subrayado que mantienen “la mano tendida”, aunque ha recalcado que el aumento de Vox en las últimas citas electorales y los buenos resultados obtenidos son “muy evidentes”.
“Seguimos con la mano tendida, pero con la exigencia de que no vamos a traicionar a nuestros votantes. Los resultados son muy evidentes. Vox ha crecido en las dos contiendas electorales y eso parece que en Génova pone nervioso, no lo acaban de entender, y en algunas regiones tampoco lo acaban de entender”, ha expresado, insistiendo en que el partido no renunciará a sus compromisos.
En este contexto, ha pedido a la presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola, que asuma el mandato salido de las urnas y actúe en consecuencia: “Vox debe tener las garantías suficientes para protagonizar ese cambio de políticas que prometió en su día la señora Guardiola y que no ejecutó”.
En relación con la posible investidura del presidente en funciones del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha explicado que Vox ha planteado una serie de exigencias que considera de sentido común, centradas en una rebaja de impuestos, “acabar con la inmigración masiva”, recortar el gasto político que juzgan superfluo e innecesario y reforzar las políticas para facilitar el acceso a la vivienda.