Gibraltar avala el acuerdo con la UE y activa el proceso para su ratificación

El Gobierno de Gibraltar respalda el acuerdo con la UE tras el Brexit y pone en marcha el complejo proceso de ratificación en Gibraltar y Reino Unido.

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Imágenes de la frontera entre España y el Peñón de Gibraltar Francisco J. Olmo - Europa Press

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El Gobierno de Gibraltar ha dado su visto bueno al acuerdo alcanzado entre la UE y el Reino Unido que definirá el marco de relaciones del Peñón con los Veintisiete tras el Brexit. Se trata del primer trámite necesario para su ratificación definitiva por la parte británica, mientras que en el ámbito comunitario deberá recibir el respaldo formal del Consejo y del Parlamento Europeo.

En una nota oficial, el Ejecutivo gibraltareño ha precisado que el Consejo de Ministros ha analizado “una versión del texto que aún no ha sido sometida a una revisión jurídica definitiva, aunque se considera poco probable que se produzcan cambios de carácter político durante dicho proceso legal”.

Bruselas y Londres comunicaron el pasado 17 de diciembre que habían logrado concluir la redacción jurídica del acuerdo político pactado el 11 de junio, quedando únicamente pendiente la revisión legal previa a su ratificación por ambas partes.

Tras recibir información detallada sobre el contenido del tratado y de la documentación anexa por parte del fiscal general de Gibraltar, Michael Llamas, en seis reuniones celebradas en las dos últimas semanas, el Ejecutivo del Peñón ha dado su aprobación para proceder a la ratificación, “siempre que no se introduzcan cambios en el significado del texto aprobado durante la revisión legal”.

Cuando se disponga del texto definitivo, aún sin fecha concreta, el acuerdo se elevará al Parlamento de Gibraltar mediante una moción susceptible de enmiendas para su discusión. Una vez que la Cámara del Peñón lo respalde, el tratado continuará el cauce de ratificación en el Parlamento del Reino Unido.

En Westminster, desde que el tratado se registra en las cámaras, se abre un periodo de 21 días durante el cual, si no se formula un rechazo explícito, quedará ratificado conforme a lo previsto en la Ley de Reforma Constitucional y Gobernanza de 2010.

Si la Cámara de los Comunes aprobara una resolución contraria a la ratificación, se activaría un nuevo plazo de 21 días, un ciclo que podría repetirse y que otorga a los diputados la capacidad última de vetar la entrada en vigor de un tratado internacional.

En cuanto a la Cámara de los Lores, su dictamen no es vinculante, de modo que el Gobierno británico puede desoírlo, siempre que justifique la relevancia de proceder a la ratificación y con ello valide el acuerdo.

El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, ha mostrado su satisfacción porque “el gabinete ministerial haya dado luz verde a la ratificación del Tratado”.