El Gobierno propone a Ferrol como Lugar de Memoria Democrática con 22 sitios destacados

El Gobierno ha iniciado el proceso para reconocer a Ferrol como Lugar de Memoria Democrática, identificando 22 sitios emblemáticos.

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El Gobierno ha comenzado el proceso para designar a la ciudad de Ferrol como Lugar de Memoria Democrática, de acuerdo con la resolución del 4 de noviembre y su publicación hoy en el BOE, donde se destacan 22 sitios de significado «emblemático».

La lista publicada y reportada por Europa Press incluye lugares como el Castillo de San Felipe; Prisión naval militar de Caranza; Cuartel del Baluarte/Archivo Intermedio Militar del Noroeste; Cuartel de Dolores, de Infantería de Marina; Prisión del partido judicial (actualmente Comisaría de la Policía Nacional); Comisaría de Policía de San Amaro; Cementerio de la iglesia de San Salvador de Serantes; Monolito en memoria del alcalde republicano de Serantes Alejandro Porto Leis y el Instituto de Canido, entre otros.

El procedimiento abierto por el Gobierno permite un plazo de 15 días para que los propietarios de los bienes y el ayuntamiento local presenten alegaciones sobre el régimen de protección de estos lugares, según la normativa urbanística vigente.

EXPEDIENTE RESUELTO EN 12 MESES

Además, se informa que el expediente será resuelto en un máximo de doce meses desde su inicio y se solicitarán informes al Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Santiago de Compostela, al Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de A Coruña y al Consello da Cultura Galega.

La iniciativa para declarar estos lugares como de Memoria Democrática se basa en su relevancia histórica, simbólica y su impacto en la memoria colectiva, relacionados con eventos trascendentales como el golpe de Estado de julio de 1936, la guerra, la dictadura, el exilio y la lucha por los valores democráticos.

La resolución del BOE menciona la represión sistemática iniciada tras el triunfo militar del 18 de julio, con múltiples detenciones y ejecuciones en lugares como el castillo de San Felipe, que funcionó como prisión militar y centro de fusilamientos, y otros sitios clave en la represión franquista. Además, destaca la transformación del antiguo cementerio en el actual Instituto de Canido, un símbolo de educación y memoria.

El documento subraya igualmente la importancia de estos lugares en la resistencia y lucha obrera a lo largo del tiempo, así como su papel en la defensa de la legalidad republicana y las movilizaciones que desafiaron la dictadura, como la huelga del aceite de 1946 o la de 1966.