El president de la Generalitat, Salvador Illa, reunirá este sábado y domingo a su Govern en una nueva Jornada de Trabajo con los consellers en Món Sant Benet, en Sant Fruitós de Bages (Barcelona). Será la cuarta sesión de este tipo que el Ejecutivo celebra fuera del Palau en menos de dos años.
La agenda prevé que este sábado, a las 10.00 horas, lleguen los miembros del Govern a Món Sant Benet y que a las 11.00 dé comienzo la reunión a puerta cerrada. El domingo, a las 9.30 horas, el president ofrecerá una declaración institucional con la que se dará por concluido el encuentro.
Món Sant Benet es un complejo cultural y turístico impulsado por la Fundació Catalunya-La Pedrera, cuyo eje central es el monasterio de Sant Benet de Bages, del siglo X. El cenobio pasó a manos de la familia del artista Ramon Casas a inicios del siglo XX, después de que la vida monástica se diera por finalizada en 1835.
Antecedentes de las reuniones de fin de semana
Con esta convocatoria, Illa encadena ya cuatro encuentros de trabajo de fin de semana con sus consellers, en dos de los cuales también escogió espacios de origen religioso.
En agosto de 2024, pocos días después de asumir la presidencia, encabezó la primera reunión de este formato en el Monestir de Santa Maria de Poblet, en Vimbodí i Poblet (Tarragona). Posteriormente, en abril de 2025, volvió a citar al Govern en el Santuari de la Vall de Núria, en Queralbs (Girona).
La tercera cita tuvo lugar a finales de agosto de 2025 en Arnes (Tarragona), en un contexto marcado por el incendio del verano en Paüls y otros municipios del Parc Natural dels Ports.
Contexto político y negociación presupuestaria
Esta nueva jornada de trabajo llega cuando Illa se aproxima al ecuador del mandato, que se cumplirá en algo más de tres meses. Antes de alcanzar la mitad de la legislatura, el president aspira a sacar adelante su primer proyecto de Presupuestos.
El Govern ya intentó aprobar las cuentas en la primera parte del año. Tras sellar un acuerdo con los Comuns, el proyecto fue validado en febrero en el Consell Executiu, pendiente de cerrar un pacto con ERC durante el trámite parlamentario.
Ese acuerdo no llegó y los republicanos consensuaron con el Ejecutivo la retirada del texto, evitando así una derrota en el Parlament. A cambio, se comprometieron a negociar unas nuevas cuentas públicas con la intención de que quedaran aprobadas en el actual periodo de sesiones, que concluye en julio.
En este proceso, ERC ha ido flexibilizando sus demandas sobre la recaudación del IRPF por parte de la Generalitat, el principal punto de fricción, y ha aceptado explorar nuevos avances de soberanía de carácter equivalente. Esta misma semana, ambas partes han presentado conjuntamente el Consorci d'Inversions, otro de los instrumentos previstos en el acuerdo de investidura.
Rodalies, financiación y crisis recientes
Desde la última reunión similar, el Govern ha dado a conocer los acuerdos alcanzados con el Gobierno central y con ERC para mejorar la financiación autonómica y para el traspaso de Rodalies. Paralelamente, ha tenido que gestionar la mayor crisis en la red ferroviaria de los últimos años, la situación del sector porcino por la peste porcina africana (PPA) y las repercusiones económicas de la guerra en Oriente Medio.
El Ejecutivo también ha debido afrontar los problemas de salud del propio president, que estuvo de baja casi un mes en enero por una osteomielitis púbica; de la consellera de Educación y FP, Esther Niubó, ya reincorporada; y de la consellera de Salud, ausente por motivos médicos desde hace un par de semanas.