El presidente del Gobierno de Melilla, Juan José Imbroda (PP), ha rechazado “de forma tajante” que haya un conflicto social en relación con el servicio que se presta en el centro de acogida de menores de La Purísima. Al mismo tiempo, ha ratificado la postura de su Ejecutivo de no convertir este recurso en un servicio municipal, tal y como reclaman partidos de la oposición como Coalición por Melilla (CPM) y sindicatos como la Confederación General de Trabajadores (CGT).
Imbroda ha afeado a las formaciones opositoras que “traten de engañar a los melillenses” y pretendan “crear problemas donde no los hay”, remarcando que La Purísima es un recurso “bien gestionado”.
El dirigente autonómico ha puesto el acento en que el centro está atendido por una empresa que, a su juicio, desarrolla el servicio de forma adecuada, que “está trabajando bien” y con un convenio que “se está respetando”, motivos por los que no considera razonable proceder a su municipalización.
Al mismo tiempo, Imbroda ha mostrado su desacuerdo con que se relacione la situación de “La Purísima” con la del Centro Asistencial, un recurso que acoge a personas sin recursos, mayores y menores como la “Casa Cuna” para bebés y que sí será municipalizado antes del 31 de diciembre de 2026. Ha tildado esta equiparación de “fuera de lugar”, al entender que “no tiene nada que ver” un modelo con el otro.
El presidente ha lamentado que se plantee la municipalización del centro de menores no acompañados “sin criterios objetivos” y ha puesto en duda si el objetivo de algunas fuerzas políticas es simplemente “municipalizar por municipalizar”. En esta línea, se ha preguntado con ironía “por qué no se municipalizan entonces otros servicios como la limpieza, los jardines o el agua”, recordando que “la Ciudad Autónoma cuenta con más de 2.500 empleados indirectos vinculados a distintos servicios externalizados”.