El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda (PP), ha recalcado que Ceuta y Melilla “siempre serán españolas” después de las manifestaciones del analista estadounidense Michael Rubin, quien propuso que Estados Unidos debería “reconocer” la soberanía de Marruecos sobre ambas plazas, llegando incluso a plantear una posible “Marcha Verde” similar a la de 1975 sobre le Sáhara Occidental.
Ante los medios de comunicación, Juan José Imbroda ha exigido “respeto” a los ciudadanos de Ceuta y Melilla por parte de Michael Rubin, investigador del American Enterprise Institute (AEI), a raíz de sus comentarios en el contexto de la guerra de EEUU e Israel contra Irán y la postura contraria del Gobierno de España.
El responsable del Ejecutivo melillense ha remarcado la relación histórica de la ciudad con España, recordando a Michael Rubin que Melilla forma parte de España desde 1497, es decir, desde hace más de 528 años y, en concreto, 288 años antes de la creación de los Estados Unidos de América como país. “Es un dato histórico incontestable”, ha recalcado.
Imbroda ha puesto en valor además el carácter “plural, abierto y en libertad” de esta ciudad española del norte de África, subrayando las opciones de progreso personal y laboral que brinda a sus vecinos. En esta línea, ha rechazado de plano cualquier iniciativa que cuestione la soberanía española sobre Melilla, al entender que implica tratar a sus cerca de 90.000 habitantes como “mercancía”. “Un respeto a los habitantes. ¿Cómo que nosotros somos mercancía?”, ha subrayado.
El dirigente melillense ha insistido en que la españolidad de Ceuta y Melilla “no puede ser puesta en duda” y ha tildado las palabras del ex asesor Donald Trump de “improcedentes e inviables”.
Al mismo tiempo, Imbroda ha aprovechado para cargar contra la gestión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien ha reprochado no favorecer ni el desarrollo ni la defensa de los intereses de Melilla. A su juicio, el Ejecutivo central tampoco estaría actuando en sintonía con la estrategia de la Unión Europea en un escenario internacional cada vez más delicado.
“Tenemos que estar plenamente integrados en Europa, que es nuestro sostén en un mundo globalizado”, ha defendido, alertando de que España “no debe distanciarse de sus socios comunitarios”.
Pese a sus reproches al Gobierno central, Imbroda ha querido separar claramente estas críticas de su rechazo rotundo a las afirmaciones de Rubin, reiterando que la soberanía española sobre Melilla y Ceuta “no está en cuestión ni puede estarlo”.