La secretaria política de Podemos, Irene Montero, ha arremetido este martes contra Vox por su rechazo al decreto de regularización de inmigrantes, acusando a la formación de sostener discursos racistas y calificando a sus dirigentes de “basuras humanas” que mantienen a personas “explotadas” tanto en el campo como en el ámbito doméstico.
“Quieren poder pasearse como el señor Abascal en la campaña de Extremadura con un caballo como si fuesen un macho ibérico y mientras tanto tienen explotada a la gente que trabaja en el campo o a la gente que trabaja en sus casas cuidando de las personas dependientes porque ellos no friegan un plato”, ha exclamado Montero en una entrevista en ‘Mañaneros 360’ en ‘La 1’, recogida por Europa Press.
Con estas palabras, la también eurodiputada ha contestado a la publicación del líder de Vox en la red social ‘X’, donde acusaba al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de odiar al pueblo español y de pretender sustituirlo: “Lo que les pasa a esta gentuza de extrema derecha es que son unos señoritos que quieren tener mujeres trabajando recogiendo fresas en Huelva por cuatro duros”.
En este sentido, ha denunciado que desde Vox “puedan tener vía libre para decir esas barbaridades racistas” sin que nadie les advierta de que ese tipo de mensajes está “en contra de los derechos humanos”.
Personas viviendo “como si fuesen esclavos” en España
En relación con el decreto aprobado este martes por el Consejo de Ministros, que prevé la regularización de la situación de más de medio millón de inmigrantes, Montero ha subrayado que la iniciativa es imprescindible porque “lo que no puede ser es que esas personas estén viviendo en España como si fuesen esclavas”.
A su juicio, si España contase con normas “que respetan a las personas”, no sería necesario recurrir a regularizaciones extraordinarias: “Son necesarias porque tenemos una ley racista como la de extranjería”.
Asimismo, ha señalado al presidente de Aragón, Jorge Azcón, al que reprocha sus políticas de privatización de la Sanidad, y ha cargado contra compañías como Black Rock, a las que ha descrito como “delincuentes que están poniendo en riesgo la vida de la gente para ganar más dinero”.