La eurodiputada y número dos de Podemos, Irene Montero, ha atribuido la decisión de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, de no volver a presentarse como candidata en unas futuras elecciones generales a una cuestión interna de Sumar. A su juicio, la coalición estaría buscando una nueva figura de referencia en pleno proceso de refundación del espacio que agrupa a los partidos del socio minoritario del Gobierno.
Al mismo tiempo, ha subrayado que los últimos movimientos del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ponen de manifiesto que la ciudadanía tiene "ganas de izquierda" y que su organización aspira a un espacio propio y a liderazgos sólidos. Con estas condiciones, Montero considera que las futuras alianzas se conformarán de manera natural.
En una entrevista en Canal Red, recogida por Europa Press, la exministra de Igualdad ha señalado que es evidente que han tenido "muchos desencuentros políticos" con la titular de Trabajo. Pese a ello, ha indicado que "comprende su decisión" de abandonar la primera línea tras la legislatura y le desea "lo mejor".
No obstante, insiste en que la salida de Díaz supone un "problema interno de Sumar", en un momento en el que sus fuerzas integrantes están volcadas en una refundación y "tienen que encontrar a otra persona de candidata".
Al mismo tiempo, ha reiterado que "honestamente" piensa que el núcleo del debate en la izquierda se sitúa "en otro lugar" y ha apuntado a que los pasos de Rufián evidencian que en "España hay ganas de izquierda" y que millones de personas reclaman "pancarta", "feminismo" y "justicia social".
La demanda de claridad y fuerza en la izquierda
Bajo esta premisa, Montero ha destacado que la ciudadanía "quieren las cosas claras" y desea "ver a liderazgos que con fuerza y con honestidad pero con determinación defiendan el modelo de sociedad de la izquierda".
Por ello, ha enfatizado que ahora les toca "coger ese guante" y "ponerse manos a la obra" para dar respuesta a esa exigencia de una "izquierda fuerte que tiene que plantar cara al fascismo".
En este contexto, Podemos ha situado a la exministra como su principal referente electoral, en paralelo a su estrategia de distanciamiento de Sumar tras la ruptura de 2023. La formación morada ha denunciado en varias ocasiones que Díaz vetó la presencia de Montero en las listas electorales de 2023, algo que la titular de Trabajo siempre ha negado.