Izquierda Unida-Movimiento Sumar ha reafirmado su apuesta por la paz, el respeto al Derecho Internacional y la cooperación solidaria entre pueblos, tras registrar este viernes en el Congreso de los Diputados una iniciativa para que el Estado español abandone la OTAN y dé por terminados los acuerdos militares que lo ligan a una estrategia de confrontación que, a su juicio, no responde a la seguridad real de la ciudadanía.
Desde la coalición se insiste en que la OTAN no solo no aporta una mayor protección, sino que opera como un "mecanismo de transferencia" de recursos públicos hacia la industria del armamento, dominada en gran medida por grandes fondos de inversión y capital estadounidense.
Este aumento continuado del gasto militar, advierten, implica destinar menos fondos a sanidad, educación, vivienda y servicios sociales, debilitando el escudo social y profundizando las brechas de desigualdad.
La proposición registrada reclama al Gobierno que inicie los pasos necesarios para desligar a España de la estructura militar integrada de la OTAN y de sus compromisos estratégicos y operativos, respetando los procedimientos fijados en la Constitución y en la Ley de Tratados y otros Acuerdos Internacionales, con la intervención preceptiva de las Cortes Generales.
El cabeza de lista de IU-Movimiento Sumar a las Cortes de Aragón por Huesca, Vicente Guerrero, ha remarcado que "la seguridad no se construye con más armas ni con más guerras. La guerra es el mayor fracaso de la humanidad y, si queremos paz, debemos trabajar para la paz, no para el rearme ni para el beneficio de la industria armamentística".
En términos similares, la número dos de la candidatura de la coalición de izquierdas por Huesca, Pilar Callén, ha subrayado que "es necesario rechazar las lógicas belicistas y el uso de alianzas militares como instrumentos de imposición geopolítica y de defensa de intereses ajenos a los pueblos".
IU-Movimiento Sumar ha reiterado igualmente su rechazo al incremento del presupuesto militar y al uso del territorio aragonés para actividades vinculadas a la industria y al adiestramiento militar, defendiendo en contraposición un modelo de seguridad centrado en las personas, los derechos, la cohesión social y la cooperación entre pueblos.
En este contexto, la formación plantea activar y desarrollar plenamente la Ley de Cultura de la Paz en Aragón, reforzando la educación para la paz, la resolución pacífica de conflictos, la mediación, la diplomacia ciudadana y las políticas de desarme, así como una mirada crítica ante las desigualdades entre el Norte y el Sur global y la explotación transnacional.
Del mismo modo, IU-Movimiento Sumar apuesta por la aprobación de una Ley Aragonesa de Cooperación Internacional para el Desarrollo, con un enfoque basado en los derechos humanos, la igualdad de género y la justicia climática, y que consolide la cooperación como política pública estratégica.
Esa política, sostienen, debe contar con una financiación estable que asegure un suelo mínimo del 0,2% y un aumento lineal y calendarizado hasta alcanzar el 0,7% en 2030.
La coalición ha ratificado además su compromiso con el derecho de autodeterminación de los pueblos y su respaldo al pueblo saharaui, al pueblo rohingya, al pueblo palestino y a los procesos de justicia social en América Latina, defendiendo una acción exterior guiada por la solidaridad, la paz y la dignidad de los pueblos.