El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha defendido que la reforma de la financiación autonómica impulsada por el Gobierno supone un “buen punto de partida”, al contemplar un refuerzo de los recursos para todas las comunidades y confirmar que “no hay principio de ordinalidad” en el esquema diseñado.
Con esta posición, la organización se aproxima a la lectura favorable del nuevo modelo que ya habían expresado Movimiento Sumar y los Comunes, e insta a “desdramatizar” las discrepancias que la propuesta ha generado en otros espacios del socio minoritario del Ejecutivo, como la Chunta Aragonesista, que rechaza el cambio planteado.
Al mismo tiempo, Maíllo ha precisado que IU pretende negociar con el Ministerio de Hacienda, cuando el nuevo sistema llegue al Congreso como proyecto de ley, un aumento del fondo de compensación territorial hasta los 3.000 millones, con el objetivo de reforzar la igualdad entre autonomías y vincular los recursos a un suelo mínimo de gasto en servicios públicos esenciales.
“Difícil oponerse a un incremento de recursos”
En una comparecencia telemática, Maíllo ha ofrecido una valoración positiva tras estudiar los criterios de la reforma diseñada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y ha remarcado que es “muy difícil oponerse a un incremento sustancial de recursos financieros” destinado a reforzar la sanidad y la educación públicas.
Ha remarcado, además, que la nueva financiación autonómica no incorpora la ordinalidad como principio estructural del sistema, una de las líneas rojas de IU, que ya había avisado de que no aceptaría un modelo que situase ese criterio como eje central.
“No hay principio de ordinalidad y es una buena noticia porque evidentemente saben que IU tiene una postura muy firme con respecto a este principio (...) Celebramos que no lo haya”, ha reiterado Maíllo, quien sostiene que la ordinalidad no rige el sistema tras examinar las reglas de reparto y la previsión de mejora de ingresos para las comunidades.
Más allá de los relatos, la ordinalidad no marca el modelo
Preguntado por la compatibilidad de su análisis con el del líder de ERC, Oriol Junqueras, que defendió que el principio de ordinalidad estaba recogido en el acuerdo con el PSOE sobre la financiación catalana, Maíllo ha ironizado con que cualquier cambio de modelo provoca un “totum revolutum” en las interpretaciones de las distintas fuerzas políticas.
En este sentido, ha señalado que cada partido puede construir una “narrativa o relato” que quiera sostener, pero ha recalcado que IU ha revisado el diseño del sistema y los resultados de aportaciones y asignación de recursos, poniendo como ejemplo el caso de Madrid, y concluye que el principio de ordinalidad no es el eje del modelo.
“Otra cosa es que haya una coincidencia en la que Cataluña quede con un orden coincidente con el de su capacidad tributaria (...) Pero lo que diga quien lo diga, el principio de ordinalidad no se aplica. Nosotros somos favorables a ello y para nosotros una buena noticia”, ha añadido durante su intervención.
El dirigente de IU también ha restado importancia a las fricciones que la financiación autonómica pueda generar dentro de la coalición Sumar, a la vista del rechazo expresado por la Chunta, y ha recordado que PP, PSOE e incluso Junts afrontan choques internos similares.
En cualquier caso, ha insistido en que queda un amplio margen de negociación hasta la votación del modelo en el Congreso y se ha mostrado confiado en que la nueva financiación pueda aprobarse, con mejoras, en esta legislatura, si se articula un diálogo bilateral entre partidos y, a la vez, un acuerdo multilateral entre los socios del bloque de investidura.
Críticas al PP y al presidente andaluz
Maíllo ha arremetido con dureza contra la posición del PP ante la reforma de la financiación, calificando de inviable su propuesta, ya que plantea inyectar 32.000 millones adicionales sin detallar de qué forma se sufragaría ese aumento, que exigiría una reforma fiscal y una mayor carga impositiva sobre las grandes fortunas.
IU, por su parte, aboga por un incremento aún mayor de los recursos destinados a las comunidades respecto al planteamiento inicial del Gobierno, a partir de una fiscalidad más progresiva, aunque valora el punto de partida presentado por Hacienda.
Asimismo, ha censurado la “reacción intempestiva y absolutamente desproporcionada” del presidente andaluz, Juanma Moreno, al que ha acusado de rechazar la posibilidad de que Andalucía disponga de 5.000 millones adicionales con la reforma de la financiación autonómica.