Javier Fernández sostiene que Don Juan Carlos es libre y que pedir su regreso es como celebrar un gol

Javier Fernández defiende que Don Juan Carlos es libre para decidir si vuelve a España y repasa su papel en el 23F y la percepción social del Rey emérito.

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El ex delegado del Gobierno en Aragón (2004-2012), Javier Fernández, también profesor de Derecho Constitucional de Unizar y militar retirado. EUROPA PRESS.

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El exdelegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández, militar retirado, escritor y profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Zaragoza, ha reiterado en declaraciones a Europa Press que el Rey emérito, Don Juan Carlos, "es una persona libre, puede viajar por el mundo, entrar en España, vivir aquí si quiere" y que, en consecuencia, "pedir desde personas ajenas al propio Don Juan Carlos que vuelva es igual que aplaudir cuando hay un gol en un partido de fútbol". "Que él decida lo que le parezca".

Fernández, que también fue docente en la Academia General Militar (AGM) y tuvo como alumno al entonces Príncipe Felipe, ha dedicado décadas a investigar el golpe de Estado del 23F y ha publicado seis libros sobre este episodio. En una entrevista con Europa Press ha apuntado que "aquí opinamos de todo y montamos un follón de una tontería" y que "el Rey fue muy bueno en algunos momentos pero en otros no lo ha sido tanto y, por ello, la repulsa tiene que ser la misma; no vamos a empezar ahora a recordar qué cosas ha hecho mal".

En su opinión, "lo que sí es complicado, y a lo mejor ahí es donde debería estar el debate, es que si quiere volver tendrá que ponerse al día de todo lo que tiene pendiente, si es que algo queda pendiente, porque hubo una liquidaciones de Hacienda pero de unos años y a lo mejor hay que liquidar otros años y es un tema que a él le preocupa y por eso no quiere regresar". "Por tanto, que regrese, estupendo, pero que regrese en las condiciones que debe regresar".

Ha descartado que se le habilite un espacio en el Palacio de la Zarzuela: "Que nadie sueñe que en La Zarzuela se le va a habilitar un ala para que viva allí" porque "hoy en día no tiene ningún sentido", ha señalado. También ha cuestionado la denominación de Rey emérito al preguntarse "cómo se les ocurrió" llamarle así, recordando que "este señor fue Rey, estupendo, pero ahora hay un Rey y, por lo tanto, no vamos a empezar a complicar este tipo de cosas".

En este marco, ha relativizado las peticiones de retorno: "que alguien haya pedido que regrese pues estupendo, pues a mí me gusta el fútbol", ha comentado Fernández, para añadir a renglón seguido: "Que no vuelve, pues también muy estupendo".

Sobre el posible impacto de su vuelta en la Monarquía actual, Javier Fernández ha manifestado que "hoy en día se sabe perfectamente lo que ha hecho el Rey, se ha explicado con todo lujo de detalles" y que "a las personas que son más afectas hacia el concepto de Monarquía les gustaría que estuviera aquí, pero no va a afectar ni a su hijo ni a la política en general", máxime cuando "tenemos ya muchos otros problemas y hay cosas de las que preocuparse y él poco a poco ya se labró en su momento el papel en la Historia".

El catedrático ha subrayado que Don Juan Carlos "acaba de publicar unas lamentabilísimas memorias, algo que no debería haber hecho nunca, pero nadie se le ha impedido; lo ha hecho y ha puesto las cosas que a él le ha apetecido poner: Pues que haga lo que él crea que debe hacer".

Fernández considera que un eventual regreso del Rey emérito a España no tendría efectos significativos: no influiría "ahora mismo a nada ni a nadie", ni tampoco su permanencia en el extranjero, aunque "afectivamente sí hay personas que querrían", ha admitido. A su juicio, "es posible que estuviera bien" que regresara, pero "tampoco está mal que esté en los sitios en los que está entrando y saliendo continuamente porque a lo mejor la mejor imagen que se quiere dar depende de otras voluntades".

Ha insistido en que "él es soberano de su vida y puede hacer lo que le parezca oportuno, pero siguiendo las reglas, que en algún momento se las saltó", de modo que "si vuelve que no piense en saltarse esas reglas".

En su repaso a la figura del monarca, ha recordado que "El Rey --Juan Carlos-- estuvo 40 años y a lo largo de 40 años ha hecho muchas cosas, unas bien, otras mal y otras rematadamente mal" y que "hoy la sociedad española, en su mayoría, tiene una mala imagen del Rey que él se ha ganado a pulso, nadie se la ha hecho ¿Debe cambiar esa opinión que tenemos de él? No porque ha hecho muchas cosas". En su criterio, "No debemos intentar ahora volver a meter todo en un saco y pensar que ahora es bueno, no".

Visión de Javier Fernández sobre el 23F

Fernández, que acaba de sacar a la luz un nuevo libro, 'Todo sobre el 23F', sostiene de forma categórica: "Se sabe todo" y los documentos desclasificados por el Gobierno de España esta semana no incorporan "nada" relevante que no se conociera ya, salvo "alguna cosa muy menor".

Ha recordado que "Hubo protagonistas a favor y en contra, y muchos figurantes que lo han contando, y después hemos estado en la universidad, en el periodismo, investigando, y hubo un Consejo de Guerra, dos sentencias y 19 autos, y esos documentos están ahí", por lo que considera "muy complicado que después de tantos años hubiera pasado algo" nuevo a raíz de esos papeles desclasificados.

En este sentido, ha advertido de que "si alguien espera que en los documentos salga que el Rey --Don Juan Carlos I-- es el que dirige el golpe de estado, olvidaos, esos que no entren a consultar porque se van a llevar un gran chasco, como así ha sido".

Javier Fernández servía en el Ejército en activo el 23F. "Yo estaba en el País Vasco, en una época muy dura, en la que había muchos atentados, y lo vivías con la tensión de casi todo el mundo, pero tal vez un poquito más que en otros lugares".

Durante la intentona golpista, Don Juan Carlos I fue "totalmente" garante del retorno al orden constitucional, ha asegurado Fernández, aunque "hay quien no quiere investigar y prefiere intoxicar, y eso es otra cosa, pero quienes de verdad hemos estudiado esto sabemos cuál es el papel del Rey", que "a los 15 minutos ya está dando órdenes en contra" del golpe desde La Zarzuela, "al habla con la División Acorazada y la Capitanía General de Madrid".

Ha explicado que el Rey y el general Sabino Fernández Campo, entonces jefe de la Casa de Su Majestad, se comunicaron con los generales y capitanes generales "y todas las instrucciones son las mismas".

También ha recalcado que es "absolutamente falso" que el Rey autorizara al general Armada, uno de los implicados en el golpe, a acudir al Congreso de los Diputados, ocupado por el entonces teniente coronel Antonio Tejero, fallecido este miércoles, 25 de febrero. "Hay pruebas de que es falso" y, de hecho, el jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME), José Gabeiras Montero, "desde muy pronto habla con La Zarzuela y se le dice textualmente 'no te apartes ni un metro de Armada', porque él era el jefe inmediato de Armada, y como tenía que desplazarse a algún sitio, puso a cuatro generales que estaban destinados allí con él a vigilarlo, y se estuvieron turnando".

Según ha relatado, durante el golpe "cada capitán general reaccionó a su manera, desde Zarzuela se habló con ellos y se les dijo claramente lo que ocurría". Ha destacado que en Zaragoza "hubo una persona clave en el fracaso del golpe, el general Luis Pinilla Soliveres, director de la Academia General Militar" y que "en Valladolid hubo un coronel, Manuel Gómez Rico, que hizo todo lo posible para que un capitán general muy proclive al golpe tampoco hiciera nada, y sobre esto en los papeles no ha aparecido nada".

Javier Fernández ha rememorado que el capitán general de Madrid, Guillermo Quintana Lacaci, en el juicio del 23F afirmó que había sido "leal a Franco" porque "antes de morir dejó un mensaje póstumo a los militares" para que acataran todas las órdenes de Don Juan Carlos I, y que lo que hizo Quintana Lacaci fue "parar el golpe".

En Zaragoza, ha añadido, "hubo movimientos, no tanto en la Academia General Militar (AGM) como en el campo de maniobras; lo que ocurre es que desde la Academia al campo de maniobras había una comunicación directa y algunas personas de la División Acorazada que estaban en el campo de maniobras haciendo ejercicios se desplazaron, desde la AGM sí se desplazó alguien también hacia el campo de maniobras, pero eso no supuso absolutamente nada".