La Delegación del Gobierno en Madrid ha resuelto imponer una sanción económica superior a 10.000 euros al agitador Vito Quiles por un episodio de desobediencia a la autoridad policial durante la manifestación feminista del 25 de noviembre del pasado año, cuando hizo caso omiso a las indicaciones de los agentes, que le ordenaron abandonar la zona para prevenir posibles altercados.
El incidente tuvo lugar en las cercanías de la calle Atocha, adonde Quiles acudió y se dirigió a los participantes en la marcha "de forma provocativa", lo que llevó a varios de ellos a intentar rodearle e incluso agredirle. Ante la escalada de tensión, la Policía Nacional le requirió que se apartara del lugar con el objetivo de evitar incidentes que pudieran comprometer tanto su seguridad personal como el normal desarrollo de la protesta.
Según consta en el escrito de denuncia al que ha tenido acceso Europa Press, estos hechos se consideran susceptibles de encajar en una infracción administrativa grave tipificada en la Ley de Seguridad Ciudadana. En aplicación de esta normativa, la Delegación del Gobierno ha fijado una multa total de 10.401 euros.
El afectado dispone ahora de un plazo de 15 días hábiles desde el día siguiente a la notificación del acuerdo para decidir si realiza el pago voluntario de la sanción, con una bonificación del 50% sobre la cuantía, o si, por el contrario, presenta las alegaciones que considere pertinentes ante el instructor del expediente.
"UNA COSA ES EL PERIODISMO, OTRA ES EL ACOSO"
En relación con este caso, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha lanzado un mensaje dirigido a los "agitadores" para que cesen en la "violencia en las calles". "Una cosa es el periodismo y otra cosa muy distinta es el acoso", ha subrayado.
Durante su atención a los medios tras la celebración de la III Edición '8M. 8 Mujeres, 8 Motivos', organizada por la propia Delegación del Gobierno, Martín ha defendido la necesidad de un ejercicio del periodismo "con profesionalidad" y ha reclamado que se ponga fin a "los espacios y las oportunidades" para los "violentos" y "agitadores".
"Nadie está por encima de la ley, todos debemos cumplir con las normas y más atender a las instrucciones que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado puedan dar en un momento determinado precisamente para garantizar nuestra seguridad", ha recalcado el delegado del Gobierno.