La Delegación del Gobierno en Melilla abre una investigación por insultos racistas de policías a un guardia civil fuera de servicio

La Delegación del Gobierno en Melilla investiga presuntos insultos racistas de agentes de la UIP a un guardia civil fuera de servicio en una cafetería.

3 minutos

Imagen de archivo de la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, en el 202 aniversario de la Policía Nacional celebrado en enero en Melilla DELEGACION GOBIERNO

Imagen de archivo de la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, en el 202 aniversario de la Policía Nacional celebrado en enero en Melilla DELEGACION GOBIERNO

Comenta

Publicado

3 minutos

La Delegación del Gobierno en Melilla, encabezada por Sabrina Moh, ha puesto en marcha una investigación interna para esclarecer y, en su caso, depurar responsabilidades por los presuntos insultos racistas lanzados por varios miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional contra un guardia civil fuera de servicio, el conocido especialista en artes marciales Nebil Mohamed Amaruch, apodado 'El Lobo', mientras se encontraba en una cafetería acompañado de su esposa y sus hijos.

A través de sus perfiles personales en Facebook y X, la delegada del Gobierno --que también ostenta la secretaría general del PSOE en Melilla-- ha remarcado que las conductas de carácter racista son incompatibles con una sociedad democrática y con el funcionamiento de las instituciones públicas. “Nada más conocer los insultos de un grupo de agentes de la UIP, que estaban de servicio, a un melillense, hemos activado todos los mecanismos de investigación para depurar responsabilidades. Ante el racismo y el insulto, tolerancia cero”, ha indicado.

Los hechos se habrían producido el sábado 31 de enero, alrededor de las 10,00 horas, en una cafetería situada en el centro de la ciudad. En ese momento, la víctima, Nebil Mohamed Amaruch, se encontraba tomando el desayuno junto a su pareja y sus cuatro hijos. De acuerdo con la versión de los denunciantes, las expresiones dirigidas contra él habrían tenido un marcado carácter racista y humillante.

Coalición por Melilla (CPM) ha hecho público su respaldo absoluto y su solidaridad con Nebil Mohamed Amaruch y con su familia, al tiempo que ha condenado con firmeza la agresión verbal que denuncian haber sufrido. En una nota remitida a los medios, la formación subraya que este tipo de conductas, más aún cuando proceden de agentes encargados de velar por la seguridad ciudadana y el respeto a los derechos, resultan totalmente inaceptables.

CPM, que ejerce como principal grupo de la oposición en la Asamblea de Melilla, ha reiterado su oposición frontal a cualquier manifestación de racismo, discriminación o abuso de poder, insistiendo en que la convivencia y el respeto recíproco constituyen elementos básicos del modelo de ciudad.

Reacciones políticas y sociales en Melilla

En términos similares se ha expresado el diputado de la oposición Somos Melilla, Amin Azmani, quien ha precisado que los insultos presuntamente vertidos habrían incluido términos como “MONO”, “MORO” o “CHIMPANCÉ”. Azmani ha trasladado su apoyo a Nebil, al que ha descrito como una persona muy conocida en Melilla por su calidad humana y su trayectoria profesional. A su entender, los hechos encajarían en un delito de odio “intolerable” que causa vergüenza a la sociedad, y ha mostrado su confianza en que la denuncia presentada sirva para aclarar lo sucedido.

El partido Nueva Melilla, mediante su portavoz Mohamed Busián, también ha expresado su condena a lo ocurrido y se ha sumado a las muestras de rechazo y al respaldo a la víctima.

Igualmente, la Asociación Comunidad Musulmana de Melilla ha manifestado su más enérgica repulsa por lo acontecido, advirtiendo de que, de confirmarse, se trataría de hechos de “extrema gravedad”. La entidad ha recalcado que “no se trata de una anécdota, sino de un suceso que daña la convivencia, vulnera la dignidad de las personas y perjudica la imagen de las instituciones públicas”. Además, ha recordado que Melilla “es un ejemplo de pluralidad y respeto, valores que -afirmó- deben ser protegidos con firmeza”.

La investigación impulsada por la Delegación del Gobierno, de la que dependen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, deberá esclarecer con detalle las circunstancias en las que se produjeron los hechos y determinar, en su caso, las posibles responsabilidades disciplinarias o penales que pudieran derivarse.