La falta de liderazgo y la pugna por los plazos para elegir candidato reabre las tensiones en los partidos de Sumar

La pugna por los plazos y el vacío de liderazgo reavivan las tensiones en Sumar, mientras Bustinduy se descarta y crece el debate interno sobre la asamblea.

4 minutos

Publicado

4 minutos

El pulso interno sobre cómo y cuándo escoger al futuro candidato ha vuelto a sacudir a los partidos de Sumar. En el espacio conviven quienes reclaman acelerar al máximo el calendario, quienes apuestan por ir con calma para no desgastar al futuro aspirante y quienes lamentan que se reabra este debate, expresando incluso su malestar por el momento elegido.

El coordinador de IU, Antonio Maíllo, ya reclamó mayor rapidez al considerar que el actual vacío de liderazgo no es saludable. En contraste, cargos como la ministra de Sanidad, Mónica García, han subrayado que “en absoluto” le inquieta la cuestión del liderazgo en Sumar, mientras que la portavoz en el Congreso insiste en que la prioridad es garantizar la unidad y que se designará a la persona adecuada cuando corresponda, siguiendo la hoja de ruta pactada.

En este contexto, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, volvió este miércoles a descartarse como posible cabeza de lista de la futura candidatura conjunta que impulsan IU, Comuns, Más Madrid y Sumar.

Bustinduy reitera que no quiere ser candidato

En declaraciones en el Congreso, ha detallado que estas formaciones no le han ofrecido de forma oficial ser el referente electoral y ha precisado que ya ha dejado claro en numerosas ocasiones que no aspira a desempeñar ese papel, sino a contribuir a que la izquierda articule un proyecto sólido de cara a las elecciones de 2027.

Su nombre figuraba entre los mejor situados en las quinielas internas para relevar a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, como cabeza de cartel, al ser uno de los ministros mejor valorados del Gobierno, por el reconocimiento a su gestión, su peso político y el hecho de no estar adscrito a ninguna sigla concreta. Al mismo tiempo, se señalaban como desventajas su limitada proyección pública y su rechazo a la vida orgánica de los partidos.

Paralelamente, las cuatro formaciones han expresado su “admiración” por el ministro, pero insisten en que no han cursado ninguna petición para que asuma la candidatura, ni a él ni a nadie más. El dirigente de IU Enrique Santiago, por ejemplo, ha resaltado que tiene un perfil muy destacado, como otros posibles aspirantes, y ha recalcado que no “le están pidiendo nada a nadie”, más allá de abrir una reflexión para “definir liderazgos que son imprescindibles”.

Rufián pide que hablen otros y alerta de un ciclo perdedor

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, también ha opinado sobre la situación del espacio en los pasillos del Congreso, recordando que todo el mundo conoce ya su postura sobre lo que debería hacer la izquierda —evitar la fragmentación electoral— y apuntando que ahora “toca que hablen otros”, al ironizar con que él “ya es muy pesado”.

“La realidad es la que es. Yo estoy harto de ver este ciclo electoral perdedor y ver cómo nos abocamos a la derrota enorme, con enorme sufrimiento social con la entrada de PP y Vox”, ha lamentado, para insistir en que, en el plano electoral, se concurra con “orden y conciencia”.

Cargos del espacio consultados admiten que deberán gestionar este debate y que la opinión dominante es que la elección del referente electoral debe ser la culminación del proceso político. Reconocen que existe un vacío de liderazgo que ahora no pueden llenar y que, por tanto, tampoco disponen de un gran margen para acelerar la designación, por mucho que lo reclame el líder de IU.

Un dirigente de peso del socio minoritario del Gobierno responde que, en este momento, la prioridad pasa por consolidar un espacio cohesionado entre estas fuerzas, algo que consideran la condición mínima que deben garantizar al futuro candidato para que acepte asumir ese rol, más aún cuando la izquierda alternativa atraviesa un momento delicado en términos electorales.

“Lo importante es hacer las cosas bien, las prisas no son buenas”, coincide otra dirigente, que resta dramatismo a la polémica al destacar que las cuatro formaciones están trabajando de forma coordinada a nivel interno. Otras voces, sin embargo, se muestran comprensivas con la exigencia de Maíllo, al interpretar que su postura conecta con un sentir extendido en sus bases, deseosas de contar cuanto antes con la certeza sobre quién será el candidato.

En el seno del grupo plurinacional hay miembros que se declaran relativamente tranquilos, pero admiten que el espacio político necesita un “revulsivo” que solo puede llegar con el anuncio del candidato.

La reapertura de este debate ha generado también malestar en algunos sectores. Una parte de IU se ha mostrado crítica con la llamada del coordinador federal a acelerar la elección del candidato, al considerar que el momento es “bastante inoportuno” y que transmite la imagen de que la izquierda está centrada en sus disputas internas cuando, a su juicio, la prioridad debería ser presionar al PSOE para que incorpore medidas de vivienda en el decreto de medidas anticrisis.

Este sector reprocha que se hable de plazos para cubrir la vacante de liderazgo de la coalición, al entender que se trata de una posición personal y no de un mandato del conjunto de la organización. También cuestionan que se invoque un vacío de liderazgo tras haber defendido durante años la crítica a los hiperliderazgos y la necesidad de devolver protagonismo a las organizaciones.

Tensiones en Sumar por la asamblea y la dirección

En paralelo, Movimiento Sumar vuelve a encarar turbulencias de cara a la reunión del máximo órgano de dirección, el Grupo Coordinador, prevista para este sábado. Un sector del partido impulsa la convocatoria de una asamblea extraordinaria para fijar la hoja de ruta tras la renuncia de Díaz como referente electoral.

La portavoz de Sumar en el Congreso se ha mostrado favorable a abrir un nuevo proceso congresual que permita a la militancia participar en el debate sobre la orientación estratégica para relanzar el proyecto, una vez refrendada la alianza con IU, Comuns y Más Madrid y tras los resultados del actual ciclo electoral.

El principal punto de fricción reside en que un sector pretende que esa asamblea sirva también para someter a votación de nuevo los órganos de dirección y la coordinación general, actualmente en manos de Lara Hernández, aprovechando que debe cubrirse la vacante que dejó la dimisión del diputado Carlos Martín en la otra co-coordinación.

Fuentes de Sumar avanzan que el sábado se discutirá el formato más adecuado y recalcan que la convocatoria de la asamblea no tiene por qué implicar automáticamente la renovación de la ejecutiva. Al mismo tiempo, otras voces admiten que existe un sector descontento con la actual co-coordinadora.