La fragata “Almirante Juan de Borbón” zarpa este jueves del Arsenal Militar de Ferrol para ponerse al frente de la Agrupación Naval Permanente n.º 1 de la OTAN (SNMG-1), fuerza aliada que actúa sobre todo en aguas del norte de Europa y cuya misión se centra en la disuasión, la defensa colectiva, la presencia en la mar y el refuerzo de la interoperabilidad entre las diferentes Armadas aliadas.
Durante los próximos cuatro meses, el Estado Mayor de la Agrupación, integrado mayoritariamente por militares españoles bajo el mando del contraalmirante Joaquín Ruiz Escagedo, ejercerá el control operativo desde la propia fragata. El relevo y la asunción del mando por parte de España se realizará en el puerto de Den Helder (Países Bajos), aunque el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) aún no ha precisado la fecha concreta.
Además de la dotación propia del buque, la “Almirante Juan de Borbón” incorpora una Unidad Aérea Embarcada (UNAEMB) de la 10ª Escuadrilla de Aeronaves de la Armada, compuesta por un helicóptero SH60B, sus pilotos y el personal de mantenimiento; un destacamento operativo de seguridad de Infantería de Marina del Tercio de Levante, así como personal comisionado, entre los que se encuentran “u médico y un controlador de aeronaves en la mar”.
Una preparación “intensa” antes del despliegue
El despliegue se produce tras un período de adiestramiento “intenso”, en el que la fragata ha obtenido su calificación operativa, según ha informado el EMAD en una nota oficial.
La fragata “Almirante Juan de Borbón”, que toma su nombre del abuelo del Rey Felipe VI, es la segunda unidad de la clase “Álvaro de Bazán” (F-100) y pertenece a la 31.ª Escuadrilla de Superficie. Se trata de un escolta multipropósito considerado entre los más avanzados de Europa gracias a sus capacidades tecnológicas de última generación.
El sistema de combate AEGIS convierte a la guerra antiaérea en su principal especialidad, al permitir la defensa de una fuerza naval frente a múltiples amenazas, ya sean aéreas, de superficie o submarinas, en entornos de alta, media o baja intensidad. Asimismo, el buque está preparado para intervenir en otras operaciones, como la gestión y prevención de crisis, misiones de ayuda humanitaria y acciones de embargo naval.