El futuro avión de instrucción para los pilotos de caza del Ejército del Aire y del Espacio tendrá un 60% de participación de la industria nacional, con Airbus al frente. El aparato, denominado “Saeta II”, supondrá la “españolización” de una flota de 30 unidades del caza ligero turco Hürjet, cuenta con una financiación de 3.100 millones y está previsto que el programa finalice en 2035.
Este proyecto, que reemplazará a los veteranos F-5 —con más de 300.000 horas de vuelo acumuladas—, se sustenta en un acuerdo entre Airbus como contratista principal y Turkish Airlines (TA) como fabricante del Hürjet. El Consejo de Ministros lo dio luz verde en octubre de 2025 e incluye todo el ciclo: desde la adaptación nacional de los 30 aviones hasta el suministro de un paquete completo de servicios de operación y mantenimiento.
La primera etapa arrancará en 2028 con la llegada de un primer lote de 21 aparatos. Uno de ellos será empleado por Airbus como prototipo para integrar equipos de aviónica y sistemas de misión de última generación. De forma paralela, se desarrollará y fabricará un sistema de entrenamiento en tierra, cuya entrada en servicio está prevista para el curso 2029-2030.
En una segunda fase se procederá a la conversión de estos 21 aviones, junto con los nueve restantes, a la versión “españolizada”, además de la actualización de los simuladores a esa configuración. Las entregas del “Saeta II” nacionalizado y del sistema de entrenamiento en tierra se escalonarán entre 2031 y 2035.
Sistemas de aviónica y misión “clave”
El plan contempla un centro de conversión de aeronaves en Albacete, donde se efectuará su “españolización”, mientras que el rediseño del sistema de entrenamiento se llevará a cabo en el Centro de Entrenamiento de la Escuela de Caza y Ataque, en la Base Aérea de Talavera la Real (Badajoz). Dicho centro, que dispondrá de simuladores de última generación desarrollados junto con Indra, ofrecerá apoyo logístico para la operación y el mantenimiento de los aviones y de los sistemas sintéticos de adiestramiento, con el fin de garantizar “la máxima disponibilidad” de la flota.
De este modo, la industria española asumirá el control integral para el mantenimiento, la modernización y la evolución de estos aviones. Además de la fabricación de componentes estructurales, cableado eléctrico y el diseño y construcción del centro de conversión, empresas como GMV, Sener, Aertec, Grupo Oesía, Orbital, Indra, Airtificial, CT e ITP, entre otras, se ocuparán de la integración de tecnologías “clave” en los sistemas de aviónica y misión. El programa permitirá la creación de 2.500 empleos directos e indirectos altamente cualificados.
Airbus ha sido el escenario este martes de la escenificación de la firma del contrato, en un acto en el que han participado la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce; el director general de Armamento y Material del Ministerio de Defensa, almirante Aniceto Rosique; el responsable de Air Power de Airbus Defensa y Espacio, Jean-Brice Dumont; el secretario de Estado de Defensa, Haluk Görgün; el vicesecretario de Industrias de Defensa de Turquía, Görkhan Uçar; y el presidente y CEO de Turkish Airlines, Mehmet Demiroglu.
Refuerzo de la autonomía estratégica española
Tras la firma, Valcarce ha subrayado el “esfuerzo” que exigirá el programa, que “reforzará la autonomía estratégica” de España y afianzará a nuestro país “como socio fiable dentro de la OTAN”. En su intervención, ha celebrado el aumento del gasto en defensa, que en 2025 alcanzó el 2% del PIB gracias a un plan industrial de más de 10.000 millones de euros, en el que se incluye el “clave” avión entrenador. “Nos sitúa entre los principales contribuyentes de la OTAN en capacidades operativas”, ha señalado.
“Es una apuesta por la cooperación internacional con un socio de la OTAN, como es Turquía, y una apuesta por reforzar la soberanía tecnológica con la capacitación de las Fuerzas Armadas, pero buscamos el desarrollo de un ecosistema industrial altamente competitivo”, ha resumido.
Dumont ha destacado que el avión “servirá de puente hacia la sexta generación de cazas” y ha descrito el programa como “el símbolo de una España industrial, fuerte y tecnológicamente independiente”. “Es la prueba de que, cuando Airbus y el ecosistema nacional trabajan unidos, no hay techo que no podamos alcanzar”, ha añadido.
Por su parte, el presidente del Consejo de Administración de Turkish Airlines, Omer Cihad Vardan, ha puesto de relieve el “orgullo” que ha supuesto la firma y ha manifestado su “confianza” en que la colaboración entre todas las partes genere “beneficios significativos”. También ha expresado su agradecimiento a las instituciones y personas que han hecho posible el contrato.
Asimismo, Görgün ha trasladado su “aprecio” al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas Armadas por su colaboración para culminar el acuerdo y ha dado las gracias a Airbus y Turkish Airlines “por su experiencia y convertir este programa en realidad”. Además, ha elogiado la “integridad y dedicación” mostradas por todos los implicados.