La izquierda reconoce el problema de las armas blancas pero rechaza el populismo punitivo del PP

La izquierda admite el aumento de agresiones con armas blancas, pero rechaza el enfoque "alarmista" y el "populismo punitivo" de la propuesta del PP.

4 minutos

La diputada del PSOE María Carmen Castilla durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 8 de abril de 2025, en Madrid (España). A. Pérez Meca - Europa Press

Publicado

4 minutos

Las fuerzas de izquierda han admitido en el Congreso que hay un problema creciente con las agresiones cometidas con armas blancas, pero sostienen que para hacerle frente hace falta actuar con rigor y no recurrir al "alarmismo" ni al "populismo punitivo" del PP, que ha llevado a la Cámara una iniciativa con propuestas para endurecer el control de este tipo de armas.

Al presentar su proposición no de ley en el Pleno de este martes, el diputado del PP Rafael Hernando ha remarcado que, junto a los ciberdelitos, las agresiones con armas blancas figuran entre los delitos que más han aumentado en los últimos años y ha advertido de que se ha "banalizado su porte y uso".

En este marco, ha reclamado la puesta en marcha de un plan integral que permita estudiar el fenómeno en su conjunto, revisar la normativa que regula la compra y el acceso a estas armas y su trazabilidad, modificar la Ley de Seguridad Ciudadana para elevar las sanciones por su exhibición o utilización intimidatoria y reformar tanto el Código Penal como la Ley del Menor.

Hernando ha insistido además en que "permanecer impasibles" ante esta realidad "no es una opción" y ha instado al Congreso a respaldar la iniciativa "sin excusas", al considerar que la ciudadanía demanda respuestas frente al repunte de este tipo de delitos.

Vox vincula el fenómeno a la inmigración y pide bajar la edad penal

El diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro ha apoyado el refuerzo de las medidas contra el uso de armas blancas, pero ha reprochado al PP que no señale "el origen del problema" y ha relacionado este fenómeno con la inmigración ilegal, asegurando que las bandas juveniles son "preferentemente" magrebíes y latinas.

En esa línea, ha defendido una enmienda adicional en la que propone reforzar la presencia policial en determinados barrios, impulsar la "remigración" de inmigrantes que cometan delitos graves o vivan de la reiteración de delitos leves, revisar las concesiones de nacionalidad, eliminar la figura del arraigo y rebajar a 12 años la edad mínima de exigencia de responsabilidad penal del menor.

PSOE y socios denuncian alarmismo y demagogia punitiva

El resto de grupos se ha posicionado en contra de la propuesta. La diputada del PSOE María Carmen Castilla ha acusado al PP de "coger un problema, agitar el miedo y convertirlo en propaganda" con una iniciativa que, a su juicio, mezcla "alarmismo, errores jurídicos y propuestas desproporcionadas".

Aunque ha reconocido la inquietud por la violencia con armas blancas, ha subrayado que el asunto requiere "rigor" y ha defendido que el Gobierno ya trabaja en reformas para atajar esta situación. A su entender, la propuesta de los populares incurre en una "deficiencia técnica alarmante" y constituye "pura demagogia y populismo punitivo".

En términos similares, el portavoz adjunto de Sumar, Enrique Santiago, ha denunciado "más populismo punitivo del PP y Vox para hacer campaña electoral en Andalucía" y ha acusado a ambas formaciones de exagerar los problemas de seguridad y de plantear solo medidas para "castigar a las clases populares". Aun así, ha admitido que existen casos en los que el uso de armas blancas ilegales "genera preocupación y requiere atención específica".

Desde Bildu, el diputado Jon Iñarritu también ha reconocido que el incremento en la tenencia y uso de armas blancas es "una realidad", pero ha rechazado la iniciativa del PP, a la que ha tildado de "relato alarmista". En su opinión, la seguridad debe construirse "previniendo y protegiendo y actuando con inteligencia", en especial en el ámbito social, por lo que ha reclamado medidas educativas, sociales y de seguridad "desde la proporcionalidad y desde la sensatez".

También el representante de ERC, Francesc-Marc Álvaro, ha admitido la existencia del problema, pero ha acusado al PP de ofrecer, ante una cuestión real, una respuesta alineada con "la agenda de Vox" y ha enmarcado la iniciativa en la "subasta" entre derecha y ultraderecha para ver "quién es más punitivista". Según ha señalado, la proposición combina "populismo punitivo", "alarmismo", "normativismo un poco exagerado", "centralismo" e "histerismo".

El PNV opta por la abstención y Junts avisa de invasión competencial

Por su parte, el portavoz adjunto del PNV, Mikel Legarda, ha admitido que las agresiones con armas blancas en espacios públicos son "un problema a tener en cuenta" y ha recordado que su grupo ya pidió la semana pasada al Gobierno limitar el porte de armas blancas reglamentarias en determinados espacios y reforzar la respuesta administrativa. No obstante, juzga "poco realista" la propuesta del PP por su amplitud y por el actual contexto político, por lo que ha avanzado la abstención de su formación.

En una línea parecida se ha expresado Junts. Su portavoz de Interior, Josep Pagès, ha señalado que el uso de armas blancas, los apuñalamientos y las peleas entre bandas son "una realidad que no se puede ignorar", pero ha calificado la iniciativa del PP de "incompleta" y "desequilibrada" por ignorar el reparto de competencias y centrarse únicamente en endurecer sanciones.

Ha recalcado además que en Cataluña la administración competente es la Generalitat y que el cuerpo policial responsable son los Mossos d'Esquadra, por lo que ha rechazado la puesta en marcha de un plan integral policial de ámbito estatal.