El excoordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha valorado este martes, a preguntas de los medios, los resultados de las recientes elecciones autonómicas en Castilla y León, en las que las formaciones situadas a la izquierda del PSOE se quedaron sin representación parlamentaria. A su juicio, estos datos no son extrapolables y ha advertido de que abandonar el Gobierno central equivaldría a "dar patadas a la lechera".
En una comparecencia ante la prensa en Oviedo, ciudad en la que ejerce como concejal, Llamazares ha insistido en que los comicios castellanoleoneses no sirven como referencia ni para las próximas elecciones andaluzas ni para unas futuras generales. Ha recordado que Castilla y León ha sido históricamente un territorio "complicado" para IU y sus fuerzas afines y que "siempre ha sido muy complicado sacar representación", subrayando el carácter parcial de la cita electoral del domingo, por mucho que "desde la M-30" se pretenda proyectar ese resultado a escala estatal.
El "fracaso" de no lograr escaños entra dentro de lo esperable para el dirigente, que considera necesario revisar a fondo el trabajo realizado, así como la candidatura y la campaña. "A pesar de estar en el gobierno del Estado, los homólogos e IU no hemos conseguido un resultado de ese trabajo", ha reconocido.
Para Llamazares, la prioridad pasa ahora por recomponer un proyecto político que "ilusione" a la ciudadanía, con un programa capaz de recoger sus problemas y aspiraciones, algo que, según ha admitido, no se ha alcanzado en Castilla y León.
El excoordinador de IU ha querido responder también a las voces dentro de la izquierda que plantean la salida del Ejecutivo central. "Como diríamos los asturianos eso sería dar una patada a la lechera", ha señalado, rechazando esa opción.
En su opinión, lejos de ofrecer una salida a la situación actual, romper con el Gobierno solo serviría para agravarla. Ha defendido que la respuesta debe pasar por desempeñar correctamente el papel que corresponda, "en la oposición o en el gobierno, donde nos toque, pero no dar patadas a la lechera", ha concluido.