Los cinco ciudadanos españoles puestos en libertad el jueves por las nuevas autoridades de Venezuela, encabezadas por Delcy Rodríguez, llegaron este viernes a Madrid en un vuelo comercial. Su llegada se produjo sin que utilizaran la salida habitual de la terminal por la que transitan el resto de pasajeros y, por el momento, no se han ofrecido declaraciones públicas.
“Ya están en España los cinco compatriotas liberados ayer en Venezuela”, ha señalado el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, en un mensaje en la red social X, precisando que “han podido reencontrarse, por fin, con sus familias y amigos”.
El titular de Exteriores, que ya conversó telefónicamente con todos ellos este jueves tras conocerse su liberación, ha indicado que espera “poder verles pronto” y ha manifestado su deseo de que “recobren la normalidad de sus vidas con rapidez”.
Los cinco españoles, entre los que figura la hispano-venezolana Rocío San Miguel, llegaron a mediodía, tal y como había avanzado el propio Albares, al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Allí se congregó un amplio dispositivo de medios de comunicación con la intención de obtener su relato sobre la excarcelación y el periodo que han permanecido privados de libertad bajo el régimen de Nicolás Maduro.
No obstante, los liberados evitaron la salida convencional por la que acceden los demás viajeros y, hasta ahora, no se ha producido ninguna comparecencia ante la prensa. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha optado en todo momento por no ofrecer información detallada sobre las condiciones de su viaje de retorno, alegando motivos de privacidad. Únicamente se ha confirmado que hasta el aeropuerto se desplazó la secretaria de Estado para Iberoamérica, Susana Sumelzo, para recibirles.
Los cinco españoles excarcelados hasta la fecha —se calcula que podría haber alrededor de una veintena de detenidos, en su mayoría con doble nacionalidad— son los vascos Andrés Martínez Adasme y José María Basoa Valdovinos, arrestados en septiembre de 2024 por su presunta implicación en un complot contra Maduro; el marino canario Miguel Moreno Dapena, detenido el pasado mes de junio mientras realizaba labores de búsqueda de pecios hundidos en aguas venezolanas; y Ernesto Gorbe Cardona, arrestado en diciembre de 2024.
Por su parte, Rocío San Miguel, defensora de Derechos Humanos y presidenta de la organización Control Ciudadano, fue detenida en febrero de 2024 cuando trataba de abandonar el país.