Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, han acudido al Palacio de los Deportes 'Carolina Marín' de Huelva capital para trasladar personalmente sus condolencias y su afecto a los allegados de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Tras la misa funeral, se han ido acercando uno a uno a los familiares para ofrecerles su apoyo en estos momentos de profundo dolor, mientras entre los asistentes se escuchaban “vivas” al rey y la reina.
El saludo y las muestras de ánimo por parte de los monarcas se han prolongado durante más de una hora. A continuación, varios familiares han querido dirigirse también al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y a la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda. En cambio, los representantes del Gobierno central —la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y los ministros de Política Territorial y de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ángel Víctor Torres y Luis Planas— han optado por mantenerse en un segundo plano, permaneciendo en la grada reservada a las autoridades.
Entre los familiares que han recibido el cariño institucional se encontraba Fidel Sáenz, hijo de Natividad de la Torre, una de las fallecidas en el tren Alvia, así como la abuela de la niña de seis años, única superviviente de su núcleo familiar, en el que murieron sus padres, su hermano y un primo. Con ellos, tanto los reyes como Moreno y Miranda han compartido un instante especialmente conmovedor, con abrazos y gestos de cercanía, al igual que el obispo de Huelva, que también se ha aproximado a la abuela y a la menor.
Desde la grada, algunos asistentes han respondido con aplausos cuando las familias se han acercado a determinadas autoridades, entre ellas el presidente andaluz, Juanma Moreno, que estaba acompañado por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. Este último ha abandonado el pabellón poco antes de que concluyera el contacto directo con los familiares de las víctimas.
La homilía ha generado una gran carga emocional entre los presentes, que se han fundido en abrazos y muestras de apoyo mutuo. Uno de los pasajes más sobrecogedores de la ceremonia se ha producido cuando el obispo de Huelva ha recordado uno por uno, citándolos por su nombre, a los 27 fallecidos de la provincia en el siniestro.
La ceremonia religiosa ha comenzado pasadas las 18,00 horas y tanto la homilía como la despedida a los familiares se han prolongado algo más de hora y media. Posteriormente, el desalojo del Palacio de los Deportes se ha alargado durante más de treinta minutos, hasta que el recinto ha quedado completamente vacío.