Las formaciones de Sumar presentes en el Gobierno dan por hecho que la confirmación de la renuncia de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, a repetir como candidata abre la puerta a replantear los tiempos del proceso de refundación de su espacio político. Al mismo tiempo, admiten que deberán afrontar el encaje con Podemos y sus reservas a explorar una posible confluencia electoral.
En este escenario, se han abierto posiciones distintas en torno al liderazgo de las próximas listas. Aunque la mayoría del espacio entiende que no conviene precipitar movimientos ni alimentar fricciones sobre uno de los asuntos más delicados, otros sectores creen que el actual vacío de referente puede empujar a acortar los plazos.
Fuentes de varias organizaciones subrayan que la renuncia de Díaz despeja una de las grandes incógnitas sobre la reedición de la alianza entre Sumar, IU, Comuns y Más Madrid, pero asumen que ahora tendrán que convivir con otro foco de presión: las quinielas sobre el futuro cabeza de cartel, que previsiblemente se colarán en todas sus intervenciones públicas.
Quinielas internas y autodescartes en cadena
Dentro de estas cábalas, el nombre que más se repite como posible aspirante es el del ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, por su perfil político y la buena valoración que obtiene en los sondeos. No obstante, el propio ministro se ha autodescartado y en su entorno recalcan que no contempla presentarse como referente electoral. Además, algunas voces apuntan a que su escaso grado de conocimiento entre la ciudadanía jugaría en su contra.
En las listas de posibles también han aparecido los ministros Ernest Urtasun (Cultura), Mónica García (Sanidad) o el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, aunque todos ellos se han apartado igualmente de esa hipótesis.
Otros sectores incluso ponen sobre la mesa perfiles como la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau o el secretario general de CCOO, Unai Sordo, si bien éste ya ha reiterado que su prioridad exclusiva es el sindicato y que no se plantea integrarse en ninguna candidatura.
Pausar la batalla por el liderazgo y priorizar el proyecto
Paralelamente, algunos dirigentes consideran deseable dar con una figura nueva que logre el respaldo de todas las fuerzas y refuerce la idea de renovación, aun admitiendo que apostar por un perfil independiente y sin experiencia en primera línea entraña riesgos.
Con esa premisa, las direcciones de las cuatro principales organizaciones han decidido enfriar la discusión sobre el nombre del candidato y dejarla para el tramo final del proceso, centrando los esfuerzos en el contenido programático y en recomponer los equilibrios internos.
El objetivo es minimizar rumores y tensiones en torno a un asunto tan sensible como el liderazgo electoral. En esta línea, el líder de IU defendió esta semana que lo razonable es primero sumar aliados y que estos participen en la decisión final.
Sin embargo, algunos socios territoriales de Sumar restan importancia a estas quinielas y ponen el foco en los pactos concretos en cada comunidad. Més per Mallorca, por ejemplo, insiste en que su prioridad negociadora pasa por encabezar la candidatura en las islas y garantizar la confederalidad.
Al margen de los nombres, otros sectores sostienen que la retirada de Díaz genera un cierto vacío que debería cubrirse con compromisos políticos claros, como la celebración de primarias para configurar las listas electorales.
Podemos, menos “excusas” y más recelos
La posible incorporación de Podemos sigue siendo uno de los puntos bloqueados. Pese al paso al lado de Díaz, la formación morada continúa distante de una alianza con Sumar, a pesar de los mensajes públicos en favor de la unidad.
Así, fuentes de los partidos de Sumar sostienen que los morados ya no pueden recurrir a los mismos argumentos para negarse a debatir la confluencia, dado que en la nueva fórmula ya “no estará Díaz” ni se utilizará la marca Sumar como rótulo de la candidatura.
No obstante, cargos del espacio anticipan que Podemos buscará otros motivos para desmarcarse y recuerdan que tampoco ve con buenos ojos una coalición en la que participe Más Madrid, surgido de una escisión de la propia formación morada. Varios dirigentes dudan de que el electorado de Podemos respalde una lista conjunta si antes no se rebaja el tono del discurso crítico contra los partidos que integran el actual Ejecutivo.
Las mismas fuentes subrayan que la renuncia de la ministra de Trabajo no altera el funcionamiento interno de la coalición de Gobierno, donde Díaz seguirá siendo el principal referente, ni el esquema de coordinación entre las fuerzas del socio minoritario, que mantendrán su dinámica de trabajo conjunto para fijar posiciones políticas. Tampoco se esperan cambios en el grupo parlamentario, cuya última remodelación se cerró con un amplio consenso.
Más actos conjuntos y una gira por territorios clave
En paralelo, Más Madrid, Sumar, IU y Movimiento Sumar continuarán organizando actos conjuntos para reafirmarse como espacio de referencia de la izquierda alternativa, con una gira que tiene previstas próximas paradas en Andalucía y Cataluña.
Ese compromiso de acción coordinada se plasmará también en una jornada en el Congreso este lunes, con la participación de Bustinduy, García y la ministra de Infancia, Sira Rego, centrada en la regulación de la publicidad de alimentos saludables.