El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, plantea que el proyecto de confluencia de la izquierda iniciado con Sumar debe revisarse y dar paso a un nuevo “sujeto político” que actúe como revulsivo electoral. En ese marco, la persona que asuma la jefatura de este frente amplio se escogerá de forma colectiva y deberá suscitar “consenso”.
En una entrevista en la cadena 'Cope', recogida por Europa Press, y al ser preguntado por si la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, sigue siendo la figura idónea para pilotar este espacio, Maíllo ha señalado que primero corresponde a la ministra de Trabajo aclarar si quiere volver a desempeñar ese papel y, solo después, será el turno de que se pronuncien todas las fuerzas implicadas.
“Yolanda Díaz fue la persona en 2023, sin lugar a dudas. Ahora, pues primero tendrá que decidir ella qué reflexión hace al respecto y después tendremos que decidirlo colectivamente. Pero me parece que primero es importante lanzar un proyecto primero de esperanza, de decir que aquí estamos, que tenemos voluntad unitaria”, ha enfatizado.
El dirigente de IU ha remarcado que, una vez configurado ese nuevo sujeto político, que debe suponer una actualización respecto a la coalición de partidos que hoy opera bajo la marca Sumar, llegará el momento de debatir quién debe liderar el proyecto, una figura que ha de contar con el respaldo de todos los sectores.
En un informe político reciente, Maíllo ya defendía que era necesario ir más allá de la actual coalición Sumar y concurrir a las próximas citas electorales con una nueva denominación, distinta a la de cualquiera de las organizaciones que la integran.
Unidad de la izquierda y riesgo de irrelevancia
Al mismo tiempo, Maíllo ha subrayado que una candidatura unitaria en las próximas generales es la única vía para que la izquierda alternativa continúe siendo “relevante” en el tablero político. A su juicio, si finalmente ese espacio se presenta fragmentado podrá presumir de ser muy “pura o auténtica”, pero perderá capacidad de influencia real.
El líder de IU considera que el modelo de Sumar tal y como se concibió para el 23J no es reproducible, dado que el contexto político ha cambiado y se ha producido un claro “achicamiento del apoyo electoral”.
Por ello, entiende que es el momento de provocar una “sacudida”, asumir “nota de los errores y los aciertos” y lanzarse a reconectar con los sectores progresistas que, según afirma, “están esperando” una propuesta de este tipo y que no contemplan votar al PSOE.
Maíllo ha negado que el retroceso en la intención de voto del espacio Sumar, reflejado en diversas encuestas, se deba a una excesiva cercanía programática con el PSOE o a una supuesta tibieza frente a los casos de corrupción que han afectado a los socialistas.
“No tiene nada que ver (...) Nosotros tenemos una actitud de mucha firmeza con la lucha contra la corrupción, sin lugar a dudas”, ha reivindicado.
Respuesta a Pérez-Reverte por la cancelación de unas jornadas
En otro orden de cosas, y respecto a la controversia por el aplazamiento de las jornadas Letras en Sevilla, dedicadas a la Guerra Civil, Maíllo ha explicado que decidió no asistir junto al escritor David Uclés no porque rehuya el contraste con posiciones ideológicas opuestas, sino porque ambos sintieron un “sentimiento de utilización y de manipulación posterior en la presentación de esta jornada” con unas tesis y un título que consideraba “muy desacertado”. A su juicio, la “cancelación” supone el “reconocimiento de un error de base”.
Coincidiendo con Uclés, sostiene que lo adecuado habría sido dejar claro que la Guerra Civil fue padecida por toda la población, pero “no la perdieron todos”, y poner en valor que el Partido Comunista de España abogaba desde hace décadas por la “reconciliación nacional”.
También ha calificado de graves y falsas las acusaciones del escritor Arturo Pérez-Reverte, uno de los impulsores de las jornadas, que responsabilizó a la ultraizquierda de la cancelación del encuentro.
Así, ha replicado que el acto se ha pospuesto porque se modificaron a posteriori las condiciones del debate y ha insistido en que no tiene reparos en confrontar posiciones con el expresidente José María Aznar sobre cualquier asunto, incluida la participación de España en la Guerra de Irak.