El coordinador federal de Izquierda Unida y candidato de la coalición Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, ha remarcado este domingo que resulta clave “la ayuda inmediata y urgente” y que el efecto de esas medidas llegue “lo más pronto posible” para que “contribuyan aminorar las pérdidas millonarias que se van a producir en el campo” andaluz.
En esta línea, ha destacado que “es muy importante que la administración reaccione a esa necesidad de ayuda extraordinaria” y que las oficinas comarcales agrarias “se pongan mano a la obra a recabar y hacer sumario de los daños producidos”.
Maíllo, que se ha desplazado a Los Palacios y Villafranca (Sevilla) junto al alcalde, Juan Manuel Valle, ha recorrido la pedanía de El Torbal para comprobar sobre el terreno “los inmensos daños que se han producido en la agricultura y en infraestructura agropecuaria”.
Según ha señalado, “es el momento de acelerar a través de las oficinas comarcales agrarias el recabar daños” y “es el momento de reaccionar desde las administraciones, una vez que se ha garantizado lo más importante que es salvaguardar las vidas humanas”.
Ha reiterado “la necesidad de corroborar daños y perjuicios y establecer ya ayudas extraordinarias por pérdida de renta como consecuencia de los daños en explotación agraria o en cosecha”.
El dirigente de IU ha precisado que “se ha perdido en unos territorios la cebolla, en otros la patata o la zanahoria, la hoja de la almendra que se va a secar y a quemar y son muchos los productos que ahora mismo van a causar una ruina en las cosechas agrarias”, por lo que insiste en que “es muy importante que la administración reaccione a esa necesidad de ayuda extraordinaria y que las oficinas comarcales agrarias se pongan mano a la obra a recabar y hacer sumario de los daños producidos”.
Ha añadido que, además del bajo Guadalquivir, “hay otras zonas también de Andalucía que han sido absolutamente dañadas, como puede ser el campo de Gibraltar, Serranía de Cádiz, Serranía de Ronda, Vega de Granada o Vega del Guadalquivir, tanto en Sevilla como en Córdoba”.
“Estamos hablando del gran mapa de Andalucía afectado por los daños en la infraestructura agraria y en los cultivos, zonas anegadas y la necesidad de que las administraciones aceleren el proceso”, ha afirmado.
Igualmente, Maíllo ha puesto el foco en “arbitrar también una medida que hay que contemplar” y “es que la ayuda de la PAC se contemplen aún no teniendo todos los requisitos que ésta exige, ayuda de carácter extraordinario y no condicionada”. “Nos parece que es fundamental la salida y la ayuda inmediata y urgente para contrarrestar las pérdidas millonarias que se van a producir”.
Por otra parte, ha hecho referencia a la “crisis climática que vivimos”, recordando que “hemos pasado de unos veranos absolutamente asfixiantes, con vientos cálidos e incendios que han arrasado gran parte de la extensión de la península ibérica a lluvias intensas que forman parte de ese mismo cambio climático”.
Sobre este punto, ha insistido en que “hay que confrontar con aquellos que desde la frivolidad, desde el desconocimiento absoluto o desde la exaltación de su ignorancia hablan de negacionismo frente a un cambio climático y una crisis climática que la estamos viviendo a través de episodios absolutamente extremos, pero que no debemos olvidar que forma parte de un mismo conjunto”.
Finalmente, Maíllo ha recalcado que “antes de que vuelvan otra vez las borrascas la próxima semana como se prevé, evidentemente, la administración debe acelerar estas ayudas”, al tiempo que ha recordado que “hay unas fórmulas que se establecieron con la dana, que son esas ayudas por pérdida de renta como consecuencia de los daños a infraestructuras agropecuarias y a cultivo”.
“Es el momento de acelerar esas ayudas, no establecer criterios muy restrictivos a la hora de hacerlas y comprobación después, pero lo importante es que el impacto de las ayudas lleguen lo más pronto posible y que contribuyan aminorar las pérdidas millonarias que se van a producir en el campo”.
Para concluir, Maíllo ha expresado su “solidaridad con el mundo agrario, que es fundamental para la ordenación del territorio, el arraigo de la población en los pueblos y la generación de un empleo fijo y permanente, que es la vida de las agrociudades, que en Andalucía tienen un papel fundamental como en otras comunidades autónomas”.