La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha expresado su confianza en que España mantenga su apuesta por el proyecto comunitario, del mismo modo que lo hizo hace cuatro décadas cuando se incorporó a las entonces Comunidades Europeas. Al mismo tiempo, ha avisado de que, en la coyuntura actual, marcada por múltiples desafíos y la necesidad de unidad, la UE no puede permitirse que la ciudadanía se aleje de sus instituciones.
“Cuando España escogió Europa en 1986, lo hizo en un momento decisivo para su democracia”, ha resaltado Metsola durante su intervención en el acto celebrado en el Senado con motivo del 40 aniversario de la adhesión a la UE, incidiendo en que “esa elección llevaba consigo esperanza y confianza” y que a partir de entonces Europa se convirtió en “algo tangible” que formaba parte de la vida cotidiana de los españoles. “Quiero que España siga escogiendo a Europa”, ha insistido.
Desde el antiguo Salón de Plenos, Metsola ha articulado su discurso en torno a la gravedad del contexto internacional y a la urgencia de que la Unión Europea continúe avanzando de forma cohesionada, como ha hecho a lo largo de su historia, si quiere evitar un aumento de la distancia entre los ciudadanos, las instituciones y los valores que estas encarnan.
“Ahora vivimos en un nuevo mundo, modelado por la guerra en nuestro continente, la inestabilidad en nuestra vecindad, la creciente competición mundial, los desastres naturales en aumento y el rápido cambio tecnológico”, ha enumerado, subrayando que todos estos factores repercuten directamente en la vida de las personas y en sus decisiones políticas.
“Sabemos que Europa solo funciona cuando la gente se siente conectada a ella, cuando se reconocen en sus decisiones y cuando ven resultados reales en sus vidas cotidianas”, ha sostenido la política maltesa, alertando de que “cuando la conexión se debilita, la gente empieza a alejarse”. Y francamente, ha dicho, “eso es algo que Europa no se puede permitir”.
En esta línea, ha aludido al reciente discurso del rey Felipe VI ante el Pleno de la Eurocámara, en el que, ha recordado, “nos recordó que este no es momento para la vacilación o la complacencia, sino un momento para la responsabilidad”.
Aunque, según ella, la UE no se ha quedado de brazos cruzados en los últimos años, como lo demuestra por ejemplo su apoyo a Ucrania, ha reconocido que “no es suficiente”. “El ritmo del cambio a nuestro alrededor es más rápido que el ritmo de nuestras decisiones”, ha admitido.
“Si Europa quiere modelar su propio futuro, entonces tenemos que estar dispuestos a pensar en grande, a avanzar más rápido y a aceptar que el progreso a menudo comienza con aquellos que están dispuestos a avanzar juntos”, ha señalado, abogando así por permitir que algunos países puedan ir por delante. “Debe ser el realismo pragmático el que defina nuestro camino”, ha remarcado.
“Desde el Mercado Único y Schengen, pasando por el euro y las sucesivas ampliaciones, Europa siempre ha crecido porque algunos optaron por liderar y otros se unieron cuando estuvieron preparados”, ha subrayado. “Así es como crecemos: abrazando el arte de lo posible, no temiendo al cambio”, ha insistido, recalcando que “este es uno de esos momentos de nuevo”.
En consecuencia, ha concluido que la misión que la UE tiene por delante pasa por estar a la altura de las circunstancias, actuando conforme a los principios europeos y procurando “adaptarse a este nuevo mundo sin perder lo que hace que merezca la pena defender a Europa” y “hacerlo juntos”.
“Somos Europa. Y cuando estamos juntos somos imbatibles”, ha recalcado Metsola, que ha cerrado con estas palabras en español su intervención, que también ha iniciado hablando en esta lengua antes de pasar luego al inglés.
Rollán reclama defender la democracia frente a amenazas y populismos
Antes de la intervención de Metsola ha tomado la palabra el presidente del Senado, Pedro Rollán, quien ha advertido de que la democracia “no es un estado de reposo” sino “una conquista diaria”, al tiempo que ha señalado que las democracias liberales “se enfrentan a amenazas” que “no entienden de tensiones” ni de la “tentación de levantar muros” donde es necesario “tender puentes”.
“Nuestra responsabilidad es defender ese legado con determinación”, ha subrayado Rollán, reivindicando que “frente al asedio del populismo” hace falta “más Parlamento”. “Quienes desean vernos débiles buscan dividirnos”, ha agregado.
La “capacidad” de los europeos para sobreponerse a las “amenazas” que afloran en Europa “se pone a prueba” en las fronteras de Ucrania, donde el pueblo “riega con su sangre” la defensa de la libertad, ha manifestado el presidente de la Cámara Alta, que ha condenado la “invasión ilegal y despiadada” que ha atacado “el corazón” de los valores europeos.
“No permitiremos que la fuerza se imponga al derecho ni que el monólogo se imponga al consenso”, ha defendido Rollán, al tiempo que ha instado a dar respuesta “a lo que más preocupa a los europeos”, esto es, “la seguridad, la vivienda, la autonomía estratégica, la inflación, la situación económica” o las políticas de inmigración, “que ha de ser regulada y ordenada”.
Es por ello que ha demandado una respuesta “conjunta y coordinada” con los 27 miembros de la Unión Europea, una institución que debe ser “un referente moral y político de un orden mundial estable y turbulento”.