Moncloa ha arremetido contra el fundador de Telegram, Pável Dúrov, al que responsabiliza de haber difundido “varias mentiras” y “ataques ilegítimos” contra el Gobierno, después de que este instara a los ciudadanos españoles a mantenerse “vigilantes” y a defender sus derechos tras el anuncio del presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, de prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años y de impulsar nuevas medidas para perseguir a las plataformas digitales y a sus directivos que no retiren contenidos “de odio e ilegales”.
Fuentes del entorno de la Presidencia han censurado igualmente que el responsable de Telegram se haya valido del control “sin restricciones” de la aplicación para remitir un mensaje masivo a todos los usuarios en España, alertando de un supuesto “control total” por parte del Gobierno español y de que las nuevas normas irían en contra de la libertad. “Es la primera vez que ocurre en la historia de nuestro país”, han subrayado estas fuentes.
En paralelo, Sánchez ha contestado a Dúrov a través de un mensaje en ‘X’: “Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos”. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, también ha criticado que “miles de usuarios de Telegram hayan recibido” un mensaje “no autorizado de su dueño”, en el que se sostiene que el Gobierno “amenaza las libertades”. “No van a tumbarnos. Vamos a romper los monopolios digitales y devolverle la tecnología a la gente trabajadora. El poder es de la gente, no de ellos”, ha publicado en ‘Bluesky’.
Desde el Ejecutivo remarcan que el comunicado de Dúrov evidencia, “por sí solo”, la “urgente necesidad de regular las redes sociales y aplicaciones de mensajería móvil”. A su juicio, “los españoles no podemos vivir en un mundo en el que tecno-oligarcas extranjeros puedan inundar nuestros teléfonos de propaganda a su antojo solo porque el Gobierno ha anunciado medidas para proteger a los menores y hacerles cumplir la ley”.
El Gobierno de Sánchez incide en que los riesgos asociados a las redes sociales “no son un invento del Gobierno, sino una preocupación generalizada de la ciudadanía”. En este sentido, aluden al último Eurobarómetro, según el cual “el 95% de los españoles están preocupados por la desinformación y por los discursos de odio, y el 89% por la concentración de poder en las grandes plataformas y la falta de transparencia de sus algoritmos”.
Críticas a la gestión de Telegram y al mensaje de Dúrov
“LLENO DE BULOS”
El Ejecutivo añade que Dúrov “está siendo investigado por su posible responsabilidad en delitos graves”, y sostiene que la plataforma ha vulnerado “de forma reiterada sus obligaciones de control”.
Según Moncloa, el fundador de Telegram habría impulsado “deliberadamente una arquitectura de mínima moderación” que ha convertido su aplicación “en un espacio recurrente para actividades criminales documentadas, como redes de abuso sexual infantil y tráfico de drogas, con casos investigados en países como Francia, Corea del Sur o España”.
Las mismas fuentes recalcan que el mensaje masivo difundido por el empresario es “un reflejo de la forma de operar de los tecno-oligarcas en las redes sociales”. Aseguran que “está lleno de bulos y va destinado a erosionar la confianza en nuestras instituciones”.
El PSOE, en una nota pública, también ha condenado el texto remitido por Dúrov por “señalar, desinformar y difundir propaganda política directa contra un Gobierno democrático”. Lo califica como “un hecho de extrema gravedad que no puede normalizarse”, insistiendo en que no debe pasar desapercibido ni quedar sin respuesta institucional.