La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha reiterado este jueves su respaldo explícito y ha trasladado un mensaje de “ánimo” al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en relación con el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero, en el que murieron 46 personas. Ha subrayado que su compañero de gabinete está manejando toda la información sobre este siniestro con “absoluta transparencia” y “mucho rigor”.
La vicepresidenta ha realizado estas declaraciones en Sevilla, durante una comparecencia ante los medios en la sede de la Delegación del Gobierno en Andalucía, tras una reunión en la que se ha evaluado la situación de la comunidad autónoma por los efectos del temporal que azota la región en los últimos días.
María Jesús Montero ha defendido que “nunca antes, ante una situación como la que hemos, desgraciadamente, tenido que ver” a raíz de este accidente ferroviario, “ha habido ni tanta información ni tanta transparencia ni tanto avance de los estudios de investigación que se están realizando por parte de la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios”.
“Con ello lo que quiero decir es que el ministro Puente ha actuado con absoluta transparencia, con mucho rigor, anticipando información para dar certidumbre a la población, desplegando todos los medios necesarios para evitar, con motivo de los temporales, que haya nuevas incidencias” en forma, por ejemplo, del “corte de alguna línea, justamente por la situación que se ha provocado con motivo de la lluvia”, ha abundado la dirigente socialista.
Montero ha puesto en valor que Óscar Puente se ha situado “al frente de una situación muy compleja, que sobre todo ha supuesto mucho dolor a todas las familias que han perdido algún familiar, que han tenido algún herido o que tienen todavía algún herido” en proceso de recuperación, a quienes ha deseado que “sea muy pronta”.
La ‘número dos’ del Ejecutivo ha remarcado que el Gobierno de Pedro Sánchez continuará “en esta dirección de esclarecer la verdad, trasladándole a la opinión pública todo aquello que se considere que haya podido estar involucrado en la causa del accidente, o medidas que se puedan poner en marcha, que nos permitan prevenir también para el futuro”.
Ha recalcado además que los “primeros interesados” en conocer con detalle lo sucedido “somos el propio Gobierno de España”, y ha insistido en que “las recomendaciones que se planteen” por parte de la comisión independiente sobre accidentes ferroviarios “será fundamental para desarrollar todas aquellas tareas adicionales” que desde dicha instancia se consideren necesarias y que “podrían contribuir a que, en el futuro, acontecimientos y situaciones de este tipo no se pudieran repetir”.
Diferencias con la gestión del accidente de Angrois
La vicepresidenta ha querido trasladar “todo el apoyo al ministro Puente” y mandarle “todo el ánimo, porque el accidente que hemos vivido ha sido gravísimo”, subrayando que “la gestión de esta catástrofe nada tiene que ver con la que se produjo” tras el siniestro ferroviario de Angrois, en Galicia, en 2013, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy. Ha recordado que entonces “en ningún momento ni se crearon comisiones de investigación ni se dieron explicaciones”, e “incluso, todavía a fecha de hoy, hay familias que no han cobrado las indemnizaciones”, según ha abundado la también ministra de Hacienda.
En este contexto, ha reivindicado que el Gobierno de Pedro Sánchez ha impulsado, “de forma excepcional y pionera”, “un paquete de medidas y ayudas”, y que va a anticipar “el dinero” correspondiente a “lo que pueda ser la responsabilidad civil” asociada al accidente, con el objetivo de que, por ejemplo, las familias con “un fallecido” en el siniestro puedan percibir una compensación económica “en torno a 215.000 euros”.
La vicepresidenta ha precisado que el Ejecutivo va a ir “monitorizando” esta cuestión y ha desplegado “unidades de seguimiento, de apoyo, de atención” a las víctimas en las subdelegaciones del Gobierno más afectadas, “sobre todo en la provincia de Huelva, que tiene un mayor número de personas afectadas, pero también en la de Málaga, y en otros lugares de España”, ha agregado.
María Jesús Montero ha concluido expresando su deseo de que “esa personalización en el trato permita que toda esta tarea que tienen que desarrollar las familias la hagan desde el acompañamiento, desde la empatía y con las menores dificultades posibles”, con la idea de que el “objetivo” del Gobierno es “facilitarles las solicitudes y todo aquello para que no haya ninguna burocracia que retrase la llegada de esas ayudas”, ha finalizado la vicepresidenta.