El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha planteado este jueves la conveniencia de “poner límite al acceso” de los menores a las redes sociales y a los teléfonos móviles, al observar que “vemos a niños de diez, once o doce años” que “empiezan incluso a navegar, ya no solo por las redes”, lo que le lleva a cuestionarse si, a edades tan tempranas, “¿es eso necesario? ¿Es eso sensato?”.
Durante la inauguración del I Congreso Nacional para la Convivencia en la Era Digital: 'Andalucía frente el acoso', que tiene lugar en Córdoba, ha subrayado la importancia de analizar el impacto de todo este entorno digital “en el desarrollo evolutivo, desde el punto de vista de salud mental, de nuestros hijos”.
Moreno ha recordado que “Andalucía fue pionera en la regulación del uso de los móviles en centros educativos, exclusivamente para uso pedagógico” y ha defendido que “no está mal que abramos el debate sobre si tendría que haber algún tipo de prohibición en el uso de los teléfonos móviles y de las redes sociales hacia una edad”, una discusión que ya se ha iniciado en países como Australia y Francia.
El jefe del Ejecutivo andaluz ha incidido en que “en Andalucía se trabaja intensamente para que nuestros centros educativos sean los espacios más seguros posibles”, destacando el papel esencial de las escuelas. Al mismo tiempo, ha señalado que “todos hemos podido comprobar, y yo lo he visto también, como algunas familias, no exentas de buena voluntad, le regalan en una comunión un móvil a su hijo”.
En un coloquio con el psicólogo y doctor en Ciencias de la Educación Rafael Guerrero, en el marco del congreso organizado por la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, Moreno ha abordado el uso de las redes sociales como instrumento de ciberacoso, aludiendo a la experiencia con sus propios hijos, de 15 y 16 años.
En este sentido, ha admitido que ha sido “muy estricto con las redes sociales, hasta el punto de que mis hijos todavía no tienen redes sociales”, y ha precisado que “tienen Whatsapp, porque tienen que comunicarse”, pero “no tienen Instagram, ni TikTok”.
Ha explicado que esta decisión se tomó tras “una conversación con ellos, no es una imposición, porque con esas edades no se puede imponer, sino que se puede razonar”, y que se apoyó “especialmente con el mayor, que es el que lidera, por así decirlo”, en el ejemplo de “un amigo suyo, que estuvo en las redes y se quitó de las redes” tras sufrir “escarnio” y “ridiculización”, hasta el punto de que “perdió un curso, repitió, porque al final era un acoso a través de la red, un ciberacoso. Ese niño lo pasó muy mal”.
Por ello, Moreno considera esencial que los progenitores mantengan “el estar encima, el preguntar, el tener un punto de control, el hablar mucho con ellos del impacto en las redes”, ya que no se trata solo de que “los chicos en las redes van a buscar pornografía y violencia”, sino de que “la pornografía busca a los chicos y la violencia busca a los chicos, porque los algoritmos están montados de una manera que se les va a pasar por delante de su cara”.
“Por eso --ha insitido-- yo pediría ahí un control un poquito más exhaustivo, porque tengo que decir que yo veo padres, con niños que tienen escasamente diez u once años, y ya les dan un teléfono para que se entretengan y conozco padres que sus hijos tienen once años o 12, y ya tienen redes sociales, lo cual a mí me parece lamentable, me parece que no están ejerciendo ese papel de autoridad, de control y de protección” que, a su juicio, corresponde a las familias.
Un congreso para reforzar la lucha contra el acoso y el ciberacoso
A partir de estas reflexiones, el presidente andaluz ha puesto en valor el I Congreso Nacional para la Convivencia en la era digital: 'Andalucía frente el acoso', impulsado por la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional en Córdoba, remarcando que actuar contra el acoso escolar “es una batalla de todos”.
Ha recalcado que la celebración de este foro era “muy necesario, muy oportuno y sumamente interesante”, dado que el acoso escolar “es una de las lacras que debemos y que tenemos que combatir”, con la implicación de “sociedad, las instituciones, las entidades, los padres, las madres y las familias”.
Según ha añadido, resultaba igualmente “oportuno hacer un congreso nacional sobre algo tan importante como la convivencia en la era digital”, porque “hablar de ciberacoso, hablar de acoso, es fundamental, pero no solamente para hablar, sino también para proponer, básicamente para escuchar y aprender, porque aquí aprendemos todos, y gracias a escuchar y aprender, podamos proponer. Ese es el objetivo que tiene este congreso”.
Moreno ha recordado que en la Junta son “conscientes, como administración pública” de la magnitud del problema y que, en consecuencia, “tenemos un protocolo contra el acoso, y fuimos la primera administración autonómica en limitar el uso del teléfono móvil hasta los 16 años, solamente para temas didácticos. Tomamos muchas medidas, y otras que vamos a seguir tomando, pero no son suficientes”.
Ha advertido de que “la batalla contra el acoso y el ciberacoso no la pueden ganar la administración o los gobiernos. Esto es una batalla de todos”, y ha expresado su deseo de que en el congreso “padres, madres, alumnos, acosadores, acosados, administraciones públicas y entidades privadas” definan “qué tenemos que hacer, qué podemos hacer, qué debemos hacer”.
En esta línea, ha defendido que, si “hay que hacer algún cambio legislativo, planteémoslo”, y si “hace falta cambiar estructuras de conocimiento, de aprendizaje o de educación, hagámoslo” y, del mismo modo, si “hace falta un refuerzo en el salud mental, hagámoslo”, insistiendo en la necesidad de “ser certeros”.
Ha reconocido que “porque muchas veces las administraciones nos sentimos impotentes”, ya que, “con buena voluntad, tomamos medidas, y en Andalucía hemos tomado medidas, pero cuando después vemos que se produce una situación de acoso con consecuencias graves, a veces muy graves, como la pérdida de la vida de uno de nuestros jóvenes, pues a partir de ahí se nos rompe el alma, y sabemos que han fallado las cosas”.
Por ello, ha abogado por “hacer un repaso para saber y aprender”, confiando en que de este encuentro salgan “conclusiones concretas, para, cada uno en su ámbito de responsabilidades, llevarlas a la práctica. Ese es el gran objetivo, mejorar y avanzar en la lucha que tenemos contra esa lacra, que tanto daño hace, el acoso y el ciberacoso, que es un enemigo invisible que muchos padres no se dan cuenta, que a veces tiene el triste final de un fallecimiento, pero muchas otras veces hay traumas de por vida”.