Una manifestación celebrada en la tarde de este sábado en Valencia ha exigido el “No a la guerra” en Oriente Medio, subrayando que las mujeres “no paren hijos para mueran en guerras ilegales”.
Así lo ha expresado Cándida Barroso, portavoz de la movilización, en declaraciones a los medios minutos antes de iniciarse la marcha “No a la guerra”, convocada por asociaciones, sindicatos y diversas formaciones políticas.
Según ha explicado Barroso, “todas las personas que están --manifestándose-- aquí pertenecen a organizaciones, pero hoy hemos querido que sea una manifestación muy horizontal, donde las personas salen a la calle con un solo grito de no a las guerras”. Ha advertido de que “el imperialismo al que nos está llevando no va a desembocar en nada bueno bueno y estamos muy preocupados. Queremos que esta manifestación sea el primer grito unitario de Valencia porque desgraciadamente, por lo que estamos escuchando, esto va a durar mucho”.
La portavoz ha insistido en que las mujeres están “muy preocupadas” porque no paren hijos para que mueran en “guerras ilegales”. “Ninguna guerra es legal”, ha recalcado.
En este sentido, ha reclamado a las instituciones europeas que adopten “voz clara, que dialogue y plante cara al imperialismo”. Ha pedido que “Europa reclame la Carta de Derechos Humanos porque, si Eleanor Roosevelt levantara la cabeza, se muere inmediatamente de ver lo que está haciendo el presidente de su país --Donald Trump-- o, si Ana Frank levantara la cabeza, estaría avergonzada de lo que está haciendo el señor Netanyahu”.
Barroso ha criticado que los países armados generan “más belicismo” y ha defendido “más inversión en servicios públicos, menos rearmamento y más paz”. “Es un grito para la paz. Hoy es un grito para la paz”, ha remarcado.
Preguntada por la participación de formaciones de distinto signo, ha indicado que se hizo una convocatoria abierta remitida a medios de comunicación y asociaciones, y que “la ha recibido todo el mundo” y, por tanto, “creemos que todo el mundo debía estar hoy aquí”.
Críticas del PSPV a la Generalitat y presencia de consignas
El secretario de Organización del PSPV-PSOE, Vicent Mascarell, ha señalado ante los periodistas que, “a diferencia del Gobierno, que ha aprobado un importante paquete de medida para ayudar a las familias y empresas por la subida de los precios, la Generalitat no ha hecho nada, ni una medida, para ayudar a las familias a afrontar la situación”.
Ha considerado que “una inacción --ha dicho-- que se ha visto reflejada esta tarde en la ausencia de representantes del PP, de Vox y del Consell en la manifestación”.
Durante la marcha se han exhibido pancartas con lemas como “Palestina lliure, Israel genocida” --Palestina libre, Israel genocida--, “Mujeres de negro contra la guerra”, “Per la pau i la justícia” --Por la paz y la justicia-- o “Trump, un peligro para el mundo”, entre otros mensajes.
Entre las consignas coreadas se han escuchado “No a la Guerra”, “El silencio es complicidad”, “Fora fora fora sionistes terroristes”, “Boicot Israel”, “Israel no es un país, es una ocupación” o “¿Dónde están los antisionistas?”.
Lectura del manifiesto y denuncia del imperialismo
Al finalizar la manifestación, se ha leído un manifiesto en el que se ha condenado “enérgicamente” la “alianza bélica” entre Israel y los Estados Unidos, a los que se señala como “responsables directos de la actual espiral de destrucción en el Oriente Medio y de la limpieza étnica sistemática del pueblo palestino”. “Denunciamos que esta acción conjunta, amparada en la impunidad, vulnera el derecho internacional y condena a la barbarie toda la región ante la pasividad cómplice de la comunidad internacional”, han sostenido.
El texto afirma que, “lejos de ser una excepción, esta situación se enmarca en una realidad geopolítica donde la guerra acontece sistémica”. Añade que “el genocidio palestino, la agresión contra Venezuela, la asfixia económica en Cuba, la escalada bélica contra Irán o la cronificación de la guerra de Ucrania evidencian una misma estrategia: una normalización de la militarización que ignora la diplomacia para imponer intereses neocoloniales a escala global. Nos oponemos a cualquier intervención militar que violo la soberanía de los pueblos y defendemos el derecho de autodeterminación. Las grandes potencias utilizan a menudo una doble vara de mesurar para justificar guerras, sanciones y agresiones que solo benefician los intereses económicos y geopolíticos de las élites”.
Por este motivo, han denunciado “el imperialismo y la utilización de la guerra como herramienta de dominación”. Han advertido de que las bombas “no llevan democracia ni libertad: llevan muerte, destrucción y sufrimiento para los pueblos”.
“Rechazamos las guerras, las sanciones coercitivas y cualquier tutela imperial sobre países soberanos. Defender la soberanía de los pueblos no significa apoyar en sus gobiernos, sino respetar el derecho de cada pueblo a decidir su futuro. Por eso exigimos un alto el fuego inmediato y una desescalada total en todos los conflictos, así como el respeto estricto del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas como base imprescindible para la convivencia entre los pueblos”, han manifestado.
Asimismo, han criticado el “negocio de la guerra y el militarismo”. Según el manifiesto, “el aumento del gasto militar significa recortes en derechos sociales: pensiones, sanidad, educación, servicios sociales o vivienda”. Han subrayado que “las guerras tienen un impacto especialmente devastador sobre las mujeres y las niñas. En los conflictos armados, sus cuerpos se convierten en campo de batalla: violaciones masivas, esclavitud sexual, matrimonios forzados, desplazamientos y pobreza”.
Han explicado que las mujeres padecen la guerra como “víctimas directas” de la violencia, “como refugiadas obligadas a huir con sus criaturas y como sostenes de la vida en medio de la destrucción”, y han añadido que “con las guerras también crecen la trata, la explotación sexual y todas las formas de violencia patriarcal”.
“El militarismo y el patriarcado comparten una misma lógica de dominación. Por eso el feminismo también es una lucha por la paz. La paz real solo es posible con democracia y derechos. Por eso defendemos el pleno respecto de la libertad de expresión, la libertad de asociación y de los derechos democráticos, como condición imprescindible para que los pueblos puedan decidir libremente su futuro”, han defendido.
Ante este escenario, han llamado a mantener la presión social y la presencia en las calles. “Las declaraciones no son suficientes: hay que llenar las calles para defender la paz, la justicia global y el derecho de los pueblos a vivir en libertad”, han concluido.