Miles de personas han salido a la calle este sábado en San Sebastián en una manifestación convocada por la Iniciativa Ciudadana Gernika-Palestina para denunciar la guerra y el genocidio en Palestina. Desde la organización han reiterado que la guerra “no puede ser solución a nada” y que la única salida “debe basarse en el diálogo, la negociación y una solución política”.
La marcha, respaldada por más de 500 figuras del ámbito cultural y social vasco, además de representantes políticos, sindicales y de distintos colectivos, ha arrancado pasadas las cinco y media de la tarde desde el Boulevard donostiarra.
Encabezando la manifestación, varias mujeres y menores con pañuelos palestinos sostenían una gran bandera de Palestina en la que se podían ver imágenes del “Guernica” de Picasso. Tras ellas, unas 500 personas vestidas de negro portaban en sus manos bultos blancos que simbolizaban las mortajas de los niños muertos en Palestina.
A continuación, el resto de participantes avanzaba tras una pancarta con el lema “Gernikaren herritik. Genozidiorik ez! Gerrarik ez!” (Desde el pueblo de Gernika. No al genocidio, no a la guerra), que era llevada, entre otras personas, por la actriz y directora Olatz Beobide, el actor Ramón Agirre, los músicos Ainara Ortega y Fermín Muguruza, el extécnico y exfutbolista Mikel Labaka, Agus Hernán de Gernika-Palestina, el activista palestino Mohammad Farajallah y Rahaf Shamalau, integrante de Sol Band Gaza.
El recorrido ha atravesado varias calles del centro de la capital guipuzcoana hasta desembocar en la terraza del Kursaal. Allí se ha rendido homenaje a las niñas y niños asesinados en el genocidio colocando en fila las mortajas simbólicas, ante las que se ha ofrecido un ‘agurra’ con un aurresku. En la playa de la Zurriola se han desplegado varias lonas, dos con fragmentos del “Guernica” y otra con la bandera palestina.
Tras la interpretación del “Baga, biga higa” de Mikel Laboa por parte de un coro y la actuación de la banda palestina Sol Band, portavoces de la Iniciativa Gernika-Palestina han leído un comunicado en el que han querido enviar “desde el pueblo de Gernika, el pueblo de la memoria y del horror, a Palestina y al mundo un grito de solidaridad y amor” rechazando la guerra y el genocidio.
Denuncia de la “política de la fuerza” y del genocidio
En el texto han alertado de que “la política de la fuerza se ha impuesto y si no la detenemos, el mundo tal y como hoy lo conocemos cambiará de raíz. La alianza Trump-Netanyahu, en nombre de la libertad y la seguridad, ha puesto el mundo patas arriba, y mientras tanto la ciudadanía está pagando las consecuencias de sus decisiones”.
Han subrayado que la situación es “insoportable” y que “la barbarie es lo que predomina, el derecho internacional se vulnera sistemáticamente y nadie asume responsabilidades”.
En la misma línea, han descrito que lo que ocurre en Gaza y en el resto de territorios “es brutal” porque “el genocidio continúa, los bombardeos contra la población civil, el bloqueo de la ayuda humanitaria, un apartheid cuya máxima expresión es la condena a muerte solo para la comunidad palestina”.
Han advertido también de que “el conflicto se está extendiendo: el sur del Líbano está siendo devastado, no podemos olvidar el bloqueo criminal contra Cuba, la ocupación del Sáhara y la agresión militar a Venezuela. Lo vivimos en Gernika, y por eso no vamos a quedarnos en silencio”.
Los portavoces de Gernika-Palestina han avisado de que, si no se frena a Israel y a Estados Unidos, “seguirán imponiendo a la fuerza sus intereses geoestratégicos y económicos”. “Sionismo e imperialismo son su hoja de ruta”, han añadido.
Han denunciado igualmente que “actúan con total impunidad”. “La ciudadanía ya les ha juzgado y ahora es el turno de la justicia internacional”, han señalado, reclamando que “las relaciones económicas, comerciales, deportivas y culturales no pueden continuar normalizando un régimen genocida” y exigiendo que se suspendan “y con urgencia”.
“Euskal Herria es un pueblo solidario y comprometido, tiene la determinación de seguir apoyando a Palestina y apoyarla pasa por aislar y marginar a Israel”, han afirmado, advirtiendo además de que “las guerras nos llevarán al fin del mundo y no podemos dejar el futuro de la sociedad en manos de unos pocos dirigentes insaciables y egoístas”.
Por último, han recalcado que no se puede creer que “Euskal Herria está a salvo de las consecuencias del genocidio y de la guerra” porque “también tienen gran impacto aquí”. “Siempre somos la ciudadanía quienes pagamos las consecuencias de las decisiones de unos pocos. Por eso no aceptamos el genocidio ni la guerra. No en nuestro nombre”, han concluido.
Amplio respaldo sindical y político a la marcha
La protesta ha contado con el apoyo de más de una veintena de colectivos sociales y de los sindicatos LAB, Steilas, UGT-Euskadi, Etxalde, CCOO Euskadi y Navarra, Hiru y CGT. También han respaldado la convocatoria EH Bildu, PSE-EE, Geroa Bai, EH bai, Ezker Anitza-IU, Sumar Mugimendua, Podemos Euskadi y PCE/EPK. El PNV no se ha sumado como formación, aunque ha dejado libertad a sus miembros para acudir a título individual.
Representantes de estas fuerzas han participado en la manifestación. Antes del inicio, el secretario de Acción Política de EH Bildu, Arkaitz Rodríguez, ha recalcado que en la marcha y en sus reivindicaciones “se encuentra representada una amplísima mayoría de la sociedad vasca así como la mayoría política, sindical y social: no al genocidio contra el pueblo de Palestina y sí a la paz, al derecho internacional y a los derechos humanos”.
A su entender, “la respuesta que Euskal Herria está dando, tanto al genocidio contra el pueblo de Palestina como a la extensión de la guerra, está siendo ejemplar, y es motivo de orgullo”. “Estamos convencidos de que este pueblo, una vez más, se ha situado del lado correcto de la historia”, ha destacado.
Rodríguez ha recordado que, en vísperas del aniversario del bombardeo de Gernika y de la Revolución de los Claveles en Portugal, “este pueblo va a volver a enviar un mensaje claro y rotundo al mundo: no al genocidio, no a la guerra, no al imperialismo, no al autoritarismo y sí a la paz, sí al derecho internacional, sí a la resolución dialogada y política de los conflictos y, sobre todo, sí a la soberanía y al derecho de autodeterminación de los pueblos”.
El dirigente de EH Bildu ha lamentado que “sus guerras las terminamos pagando los pueblos y las mayorías sociales y trabajadoras” y ha insistido en que “el pueblo vasco va a volver a demostrar que es un pueblo digno y solidario, que no ampara genocidios y no se arrodilla ante criminales de guerra”.