Ocho de cada diez diputados y senadores ocultan parte de sus agendas y casi ninguno registra reuniones con lobbies

La mayoría de diputados y senadores sigue ocultando parte de sus agendas y apenas registra reuniones con grupos de interés, pese a la obligación legal.

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Diputados en el hemiciclo durante una sesión de control al Gobierno. Eduardo Parra - Europa Press

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Ocho de cada diez diputados y senadores continúan sin cumplir plenamente con la exigencia de hacer públicas en las webs del Congreso y del Senado sus agendas detalladas. Aunque todos informan de sus actividades estrictamente parlamentarias, sólo un 20% incorpora otros datos ajenos a estas tareas y, aun así, "rara vez" reflejan sus encuentros con grupos de interés, pese a estar obligados a declararlos.

Así se recoge en el informe de 2025 de la Oficina de Conflicto de Intereses de las Cortes, el organismo encargado de supervisar la aplicación del Código de Conducta de los miembros de las Cámaras aprobado en 2020.

El documento, difundido por Europa Press y con información cerrada a 31 de diciembre de 2025, constata que todos los parlamentarios registran en sus agendas la actividad propia de su labor institucional, como la asistencia a Plenos, comisiones o ponencias.

En el Congreso ha aumentado el número de quienes añaden también actos no estrictamente parlamentarios, pasando en un año de 46 a 75. En cambio, en el Senado se ha producido un retroceso: de los 64 senadores que lo hacían en 2024 se ha bajado ahora a 55.

En cualquier caso, se aprecia que "en muchos casos las anotaciones de reuniones distintas de las puramente orgánicas de la Cámara se realizan de forma ocasional y no regular y se refieren frecuentemente a asistencia a actos, pero rara vez a reuniones mantenidas con asociaciones y organizaciones o con los representantes de cualquier entidad que tenga la condición de grupo de interés".

De este modo, y pese a las "reiteradas recomendaciones" que la oficina viene formulando en sus informes anuales, continúa siendo "una minoría" la que informa sobre actividades que van más allá de las puramente parlamentarias y casi nadie deja constancia de sus contactos con 'lobbies' en las páginas del Congreso y del Senado.

NO REFLEJAN “LA REALIDAD”

"Se hace difícil, por parecer altamente improbable, considerar que la ausencia de anotaciones sobre estas reuniones refleje cabalmente la realidad de la actividad de los miembros de las Cámaras", advierten desde la Oficina de Conflicto de Intereses, que incluso elaboró una guía para orientar a sus señorías sobre qué información deben incorporar a sus agendas, documento sobre el que el año pasado sólo se recibieron tres consultas.

Al asumir el escaño, los parlamentarios están obligados a cumplimentar una declaración de intereses económicos. En el Senado todos han presentado este documento, mientras que en el Congreso falta todavía un diputado por hacerlo. El informe no facilita su identidad, pero sí indica que ha desoído los requerimientos para que regularice su situación.

Durante el último año se registraron 23 nuevas declaraciones de intereses económicos (15 procedentes del Congreso y 8 del Senado). En doce de ellas fue necesario advertir de omisiones o errores; siete se corrigieron, pero las otras cinco permanecen sin subsanar.

ACTUALIZAR LA INFORMACIÓN

Aunque se percibe cierta mejora general, la oficina insiste en la importancia de que sus señorías completen todos los apartados y actualicen sus datos cuando se produzcan cambios en sus aportaciones económicas o en la prestación de servicios no remunerados a fundaciones y otras entidades. En 2025 no se registró ninguna actualización en este apartado.

En concreto, el epígrafe relativo a contribuciones a fundaciones o asociaciones sigue sin rellenarse por 18 diputados y 13 senadores. Entre quienes sí lo han cumplimentado, 295 miembros del Congreso y 116 del Senado declaran cuotas a partidos y sindicatos, entidades benéficas, asociaciones culturales, colegios profesionales o clubes deportivos, entre otras formas de participación y apoyo.

En líneas generales, se mantiene el número de parlamentarios que, en lugar de dejar en blanco el apartado sobre donaciones, obsequios y beneficios no remunerados recibidos, optan por mencionar regalos de escasa relevancia en el ámbito familiar o social, o incluso detallan donaciones y presentes concretos. En 2025 sólo 34 de los 350 diputados y nueve de los 265 senadores dejaron ese campo vacío.

Además, los miembros de las Cámaras tienen el deber de entregar a la Secretaría General los regalos y obsequios obtenidos en viajes oficiales o cuando actúan en representación institucional. El año pasado se depositaron 61 presentes (25 procedentes del Congreso y 36 del Senado).